LA GNOSIS DE CRISTO

"Y conoceréis la Verdad, y la Verdad os Libertará." (Juan, 8:32).

"Jesús, después de la Resurrección, confió la Gnosis primeramente a Santiago el Justo, a Juan y a Pedro;..." (Clemente de Alejandría).

 

Cristo Jesús nuestro Señor es el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto. Él se Encarnó en la tierra para enseñarnos los Misterios de la Gnosis o del Conocimiento del Padre que es La Verdad, y abrirnos El Camino de la Cristificación y Liberación total a toda la Humanidad.

Sus Enseñanzas que nos entregó, son completamente Esotéricas y de las cuales les habló claramente a Sus Apóstoles. Mas a las multitudes les habló en parábolas.

La Gnosis Cristiana es el Conocimiento Consciente e Intuitivo del Esoterismo Crístico.

Las claves de la "Sabiduría Oculta", nunca se habían entregado públicamente a la Humanidad.

Esta Misión ha correspondido a nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, y a nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú. De Sus valiosas y sublimes Enseñanzas Gnósticas da fieles testimonios verdaderos el V.M. Thoth-Moisés, su humilde discípulo y fiel servidor.

La Síntesis de Sus Sabias Enseñanzas está contenida en la práctica de Los Tres Factores y en el Camino Esotérico de Las Tres Montañas.

***

"Toma todo de cada momento, porque cada momento es hijo de la Gnosis, cada momento es absoluto, vivo y significante. La momentaneidad es característica especial de los gnósticos. Nosotros amamos la filosofía de la momentaneidad." (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

"Toda ciencia está incompleta cuando se desconoce la sabiduría oculta, es decir la Gnosis." (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

"(Obviamente, Sophía, Sabiduría divina, Gnosis, emana del santo y misterioso Tetragrammaton y se logra con la Resurrección.)" (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

"(Esta es la Gnosis, el Misterio Crístico, la Doctrina Fundamental que resplandecerá gloriosamente en la futura sexta Gran Raza, después de la gran catástrofe que ya se avecina.)
(La Luz resplandecerá sobre la futura Raza, en la Edad de Oro.)
(La Gnosis iluminará la Conciencia y libertará a los oprimidos.)
(El Cristo Intimo pondrá su nombre en el Alma y el Sagrado Misterio en el Poder Real.)
(Entonces, las Dinastías Solares gobernarán a los pueblos y toda la Tierra será un paraíso.)" (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

"(El Espíritu debe integrarse con el hombre, hacerse uno con él y en él.)
(No sería posible la integración en tanto permanezcamos dormidos.)
(Debemos beber el vino de la Gnosis y morir en sí mismos para lograr la integración.)
(La vid, el vino, resultan del milagro de la transmutación sexual.)
(Sólo trabajando en la Fragua encendida de Vulcano es posible lograr la muerte radical del mí mismo.)" (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

"No olvide este consejo, que lo único que le sirve a uno en este Camino, es la muerte." (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú en la Carta "461", con fecha del "29 de marzo de 1995").

Gnosis es Conocimiento.

Cristo es La Verdad.

La Gnosis de Cristo es el Conocimiento de la Verdad.

Quien Conoce la Verdad es Libre.

"Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará." (Juan, 8:32).

"And ye shall know the truth, and the truth shall make you free." (John, 8:32).

"|32| And you will have da'as of HaEmes (the Truth) and HaEmes will give you cherut (freedom). [VAYIKRA 25:10; YESHAYAH 61:1-3; 53:4-12]" (Yn, 8:32). (OJB).

La palabra "da'as" o "da'at" significa "Conocimiento" o "Gnosis".

Las palabras "And you will have da'as", significan "Y tú tendrás (o poseerás) conocimiento (Gnosis)" de la Verdad..."

Cristo es la Gnosis o el Conocimiento del Padre que es La Verdad.

Quien Posee o Tiene la Gnosis de la Verdad es Libre; es decir, es Libre del pecado; porque el Padre no lo deja caer en tentación.

La Gnosis Cristiana contiene las enseñanzas de la "Sabiduría Oculta" que nuestro Señor Jesús El Cristo el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto, el Hijo del "Dios Viviente", el Hijo del Altísimo, entregó a Sus Apóstoles después de la Resurrección.

Es a este Conocimiento o Gnosis al que se refirió Clemente de Alejandría:

"Jesús, después de la Resurrección, confió la Gnosis primeramente a Santiago el Justo, a Juan y a Pedro; éstos a su vez la transmitieron al resto de los Doce (Apóstoles), y los Doce a los Setenta, uno de los cuales era Bernabé." ("Hypotyposeis", Libro VII, citado por "Eusebio de Cesarea", "Historia Eclesiástica", "Libro 2, Capítulo I".)

"... According to Zahn, the Hypotyposes was written after his flight from Alexandria, and is to be regarded as the latest of his important writings.1 ("Clement of Alexandria", BY JOHN PATRICK, D.D. 1914.):

(".... De acuerdo a Zahn, los Hypotyposeis [Esbozos] fueron escritos después de su viaje de Alejandría, y debe ser considerado como el último de sus escritos importantes...").

"De las demás numerosas obras de Clemente, de los cuales sólo unos pocos fragmentos dispersos se han conservado, la principal son los ocho libros de la Hypotyposeis, que consistía en exposiciones de todos los libros de la Escritura. De ellos tenemos unos pocos fragmentos indudables."

San Pablo el Apóstol de los Gnósticos

El Apóstol Pablo de Tarso, compañero en la Misión de Bernabé, fue uno de los depositarios de la Gnosis, confiada por Jesús El Cristo nuestro Señor después de la Resurrección, a Sus Apóstoles, y es llamada por el Apóstol Pablo, "la Sabiduría Oculta":

"6 Empero hablamos sabiduría de Dios entre perfectos; [*] y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen: 7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: 8 La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria: 9 Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman. 10 Empero Dios nos lo reveló á nosotros por el Espíritu: porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en Él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios." (1 Corintios, 2: 6-11).

"... 1:26 A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos: 1:27 A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria: 1:28 El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús: 1:29 En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de Él, la cual obra en mí poderosamente." (Colosenses, 1: 26-29).

[*] Los "Perfectos" eran los "Iniciados", o el "Círculo Esotérico", los "Gnósticos Verdaderos" del Cristianismo Primitivo.

Seguidamente incluimos un comentario al versículo 2:6 de la Primera Epístola de San Pablo Apóstol, relacionado con el significado de los "Perfectos", de una antigua traducción literal del original Griego al Inglés, de la Obra "Literal Translation from the Original Greek, of all the Apostolical Epistles...", "By James Macknight, D.D.", "Vol II", edición de "1806":

"6 Howbeit we fpeak wifdom among them that are perfect:...". (1 Cor. 2:6).

"... Among the perfect. The fully initiated into the heathen mfsteries, were named Teleios, [*] Perfect, becaufe thefe myfteries in their whole extent were disfovered to them. The apoftle, Heb. vi. 1. calls the deep doctrines of the gofpel, Perfection, and here firnames the perfons who had thefe doctrines difcovered to them, perfect men, becaufe in the following verfe he terms the gofpel a myftery...":

[... Entre los perfectos. Los completamente Iniciados dentro de los misterios de los Gentiles, eran llamados Teleios, "Perfectos..."]

[*] ("teleios": "perfect". Los "Espirituales", los "Hombres Perfectos". En otras palabras los "Viri Spirituales", los Iniciados que alcanzan la "Madurez Espiritual").

Nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú nos enseña que "la Madurez" Esotérica, es cuando, ya sea el Maestro Íntimo, o el Cristo Íntimo, Interior, llega a la "Edad Adulta", de los "Cuarenta y dos años"; que no son años del tiempo de aquí de la parte tridimensional, sino, Esotéricos.

El Apóstol Pablo se identificó a sí mismo como el "Apóstol de los Gentiles":

"... Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles ["ethnos" *], mi ministerio honro." (Romanos, 11:13).

("ethnos": "pagan", "Gentile, heathen, nation, people.")

"15:9 Y para que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia; como está escrito: Por tanto yo te confesaré entre los Gentiles, Y cantaré á Tu Nombre. 15:10 Y otra vez dice: Alegraos, Gentiles, con su pueblo. 15:11 Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, Y magnificadle, todos los pueblos. 15:12 Y otra vez, dice Isaías: Estará la raíz de Jessé, Y el que se levantará á regir los Gentiles: Los Gentiles esperarán en Él. 15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo." (Romanos, 15: 9-13).

El "Varón Perfecto" de Pablo el Apóstol de los Gentiles, es el Iniciado que ha llegado esotéricamente "a la medida de la edad de la plenitud de Cristo"; es decir, a la Madurez Espiritual del Cristo Íntimo, Interior, encarnado dentro del Iniciado:

"... Hasta que todos lleguemos á la unidad de la fe ["pistis"] y del conocimiento ["epignosis"] del Hijo de Dios, á un varón perfecto ["teleioo"], á la medida de la edad de la plenitud de Cristo:..." (Efesios, 4:13).

"Y esto ruego, que vuestro Amor (agape) abunde aun más y más en Ciencia (gnwsei=gnosis) y en todo Conocimiento, ("epignosis": Conocimiento Pleno.)" (Filipenses, 1: 9).

Esta "Perfección" tiene su nivel mayor, cuando el Iniciado o "Perfecto" Cristificado, logra "la Resurreción de los Muertos", que acontece en el final de la Segunda Montaña, por su Trabajo con Los Tres Factores:

"3:11 Si en alguna manera llegase á la resurrección de los muertos. 3:12 No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fuí también alcanzado de Cristo Jesús. 3:13 Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante, 3:14 Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús. 3:15 Así que, todos los que somos perfectos [Iniciados], esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios. 3:16 Empero en aquello á que hemos llegado, vamos por la misma regla, sintamos una misma cosa." (Filipenses, 3: 11-16).

Solamente los "Perfectos" o Iniciados en los Misterios de la Sabiduría Oculta, estaban calificados para enseñar, para instruir:

"3:16 Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, 3:17 Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra." (2 Timoteo, 3:16-17).

Los "primeros rudimentos de las palabras de Dios", son las enseñanzas Exotéricas, para el público. Estas enseñanzas son llamadas "la leche", para diferenciarlas de las enseñanzas Gnósticas, Esotéricas, o de "la Sabiduría oculta", simbolizadas por "manjar sólido", por "la vianda firme":

"5:12 Porque debiendo ser ya maestros [*1][Iniciados, Perfectos] á causa del tiempo, tenéis necesidad de volver á ser enseñados cuáles sean los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado á ser tales que tengáis necesidad de leche, y no de manjar sólido. 5:13 Que cualquiera que participa de la leche, es inhábil para la palabra de la justicia, porque es niño; [*2] 5:14 Mas la vianda firme es para los perfectos, [para los "Maestros" o "Iniciados"] para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." (Hebreos, 5:12-14).

[*1] "didaskalos": "instructor", "master", "teacher".

[*2] Aquí el término "niño", tiene un significado muy diferente a otro significado de la palabra "Niño" que se aplica a los Iniciados.

Claramente está escrito que en el Cristianismo Primitivo había quienes recibían enseñanzas elementales, o rudimentarias, llamadas por el Apóstol Pablo, la "leche" o "los primeros rudimentos de las palabras de Dios", que son las enseñanzas para el Círculo Exotérico, el sentido literal "de las palabras de Dios". Y enseñanzas para los "Perfectos", "Iniciados" o "Maestros", "el manjar sólido", "la vianda firme", "la sabiduría Oculta", "Esotérica", "Gnóstica", para los Iniciados del "Círculo Esotérico".

En el Cristianismo Primitivo había los "Tres Círculos": Exotérico, Mesotérico, Esotérico.

El Círculo Exotérico, era el Público, al que se acercaban primeramente quienes sentían el llamado de las enseñanzas de nuestro Señor Jesús El Cristo. El Círculo Mesotérico, estaba formado por personas que después de haber demostrado con hechos su verdadero interés en las Enseñanzas Cristianas, eran seleccionados para ingresar a este Círculo, y del cual surgían los "Iniciados" que pasaban a formar parte del Círculo Esotérico o de los "Perfectos".

El Iniciado Gnóstico Cristiano Clemente de Alejandría

Clemente de Alejandría fue Discípulo de "Panteno", de quien dice en su "Historia Eclesiástica" (Tomo I: V, 10; 11), Eusebio de Cesarea:

"Por aquel tiempo [hacia el año 180 de nuestra Era Cristiana] dirigía la escuela d los fieles de allí [de Alejandría] un varón celebérrimo por su instrucción, cuyo nombre era Panteno."

[...] "Por este tiempo se ejercitaba en las Escrituras divinas y era célebre en Alejandría Clemente... En las Hypotyposeis que compuso menciona por su nombre a Panteno, como maestro suyo..."

A los Iniciados u "Hombres Perfectos" de las Epístolas del Apóstol Pablo de Tarso, se refiere en sus escritos, Clemente de Alejandría:

"... La Gnosis es, por así decirlo, un perfeccionamiento del hombre en cuanto Hombre, que se realiza plenamente por medio del Conocimiento de las Cosas Divinas, confiriendo en las acciones, en la vida y en el pensar una armonía y coherencia consigo misma y con el Logos Divino. Por la Gnosis se perfecciona la Fe, de suerte que únicamente por ella alcanza el fiel su perfección..." (...) "... La Gnosis es transmitida por Tradición, como se entrega un depósito, a los que se han hecho, según la Gracia de Dios, dignos de tal enseñanza. Por la Gnosis resplandece la dignidad de la caridad "de la luz en luz". En efecto, está escrito: "Al que tiene, se le dará más" (Lc 19:26): al que tiene Fe, (Verdadera) se le dará la Gnosis; al que tiene la Gnosis, se le dará la Caridad; al que tiene Caridad, se le dará la Herencia..." ("Stromata", VII, 10, 55, 1).

"... La Fe es, por así decirlo, como un Conocimiento en compendio de las cosas más necesarias, mientras que la Gnosis es una explicación sólida y firme [el "manjar sólido", la "vianda firme"] de las cosas que se han aceptado por la Fe, construida sobre ella por medio de las Enseñanzas del Señor. Ella conduce a lo que es infalible y objeto de Ciencia. A mi modo de ver, se da una primera conversión salvadora, que es el tránsito del Paganismo a la Fe, y una segunda conversión, que es el paso de la Fe a la Gnosis. Cuando ésta culmina en la Caridad (Amor), llega a hacer al que Conoce, Amigo del Amigo que es Conocido..." ("Stromata", VII, 57, 3).

"... El Señor no reveló a muchos lo que no estaba al alcance de muchos, sino a unos pocos, a los que sabía que estaban preparados para ello, a los que sabía que podían recibir la Palabra y configurarse con ella. Los Misterios, como el mismo Dios, se confían a la Palabra (Viva), no a la letra. Y si alguno objeta que está escrito que "nada hay oculto que no haya de manifestarse, ni escondido que no haya de revelarse" (Mt 10), le diremos que la misma Palabra Divina anuncia que el secreto será revelado al que lo escucha en secreto, y que lo oculto será hecho manifiesto al que es capaz de recibir la Tradición transmitida de una manera oculta, como la Verdad. De esta suerte, lo que es oculto para la gran masa, será manifiesto para unos pocos..." ("Stromata", I, 1, 13, 2).

Sin embargo, en estos "Últimos Días" de estos "Tiempos del Fin", es necesario hablar públicamente y a toda la Humanidad, sobre los Sagrados Misterios Gnósticos...

"... Si admitimos que el mismo Cristo es Sabiduría que actúa mediante la actuación de los Profetas, por medio de la cual puede uno aprender la Tradición Gnóstica de la misma manera con que Él durante su vida enseñó a los Santos Apóstoles, la Gnosis será una Sabiduría que consiste en un Conocimiento y una Comprensión de las realidades presentes, futuras y pasadas, con la seguridad y firmeza que le confiere el hecho de haber sido entregado y revelado por el Hijo de Dios.... Esta Gnosis fue entregada por vía no escrita a algunos de los Apóstoles y nos llegó por transmisión de generaciones sucesivas..." ("Stromata", VI, 7, 61).

"Esta obra no es un escrito compuesto con arte para ostentación, sino unas notas para el recuerdo, tesoro para mi vejez, remedio contra el olvido, un simple reflejo y esbozo de aquellos discursos brillantes y llenos de vida de aquellos hombres bienaventurados verdaderamente dignos de ser oídos, a los que yo tuve el honor de escuchar... Ellos conservaron la Tradición Verdadera de la Enseñanza bienaventurada que procedía directamente de Pedro, y Santiago, y Juan, y Pablo, de los Santos Apóstoles, recibida de padres a hijos, aunque son pocos los hijos semejantes a sus padres. Y así ellos por la Gracia de Dios depositaron en nosotros aquella semilla que se remontaba en su origen a los padres y a los Apóstoles. Tengo por cierto que los lectores se alegrarán, no de esta exposición en sí misma, sino de la Fidelidad Vigilante de estas indicaciones... " ("Stromata", I, 1, 11 y siguientes.)

Hasta aquí estas grandiosas enseñanzas del Gran Iniciado Gnóstico-Cristiano Clemente de Alejandría ("Titus Flavius Clemens, c.150-220"), contenidas en su mayoría en su Obra llamada "Stromata".

En un párrafo citado antes, Clemente de Alejandría claramente dice que la Gnosis que nuestro Señor Jesús El Cristo entregó después de la resurrección a Santiago el Justo, a Juan y a Pedro, quienes la transmitieron después a los Setenta, entre los cuales estaban Pablo y Bernabé, es "la tradición verdadera (la Tradición Gnóstica) de la enseñanza bienaventurada...".

Clemente de Alejandría nació en Atenas hacia el año 150. Fue "iniciado en los misterios eleusinos", y "uno de los más eruditos y sabios padres de la Iglesia cristiana".

"Alexander, bishop of Jerusalem, speaks of Clement, in turn, as his master : "for we acknowledge as fathers those blessed saints who are gone before us, and to whom we shall go after a little time; the truly blest Pantenus, I mean, and the holy Clemens, my teacher, who was to me so greatly useful and helpful." St. Cyril of Alexandria calls him "a man admirably learned and skilful, and one that searched to the depths all the learning of the Greeks, with an exactness rarely attained before." So Theodoret says, "He surpassed all others, and was a holy man. St. Jerome pronounces him the most learned of all the ancients; while Eusebius testifies to his theological attainments, and applauds him as an "incomparable master of Christian philosophy." ("Fathers of the Second Century - Hermas, Tatian, Athenagoras, Theophilus, and Clement of Alexandria...").

Entre las Escrituras que Clemente de Alejandría consideraba Canónicas, se encuentran la "Epístola de Bernabé" y el "Apocalipsis [GNÓSTICO] de Pedro", y en el que nuestro Señor Jesús El Cristo le dice al Apóstol Pedro: "Pero tú mismo, Pedro, sé perfecto de acuerdo con tu nombre para conmigo, el que yo te he escogido, porque de ti he hecho un principio para el resto, a quienes he llamado al conocimiento [gnosis]."

"The books that Clement mentions. In the work called Hypotyposes, to sum up the matter briefly, he has given us abridged accounts of all the canonical Scriptures, not even omitting those that are disputed, (The Antilegomenoi,) I mean the book of Jude, and the other general epistles. Also the epistle of Barnabas, and that called the revelation of Peter." ("The Ecclesiastical History of Eusebius Pamphilus Bishop of Cesarea, in Palestine. Book VI, Chapter XIV.")

En el Canon más antiguo del Nuevo Testamento, llamado "Canon de Muratori", compuesto hacia el año 170, entre los Libros Canónicos se incluye el "Apocalipsis de Pedro":

"... El Apocalipsis de Juan también recibimos, y el de Pedro, el cual algunos de los nuestros no permiten ser leído en la iglesia... " ("Canon de Muratori", "Fragmento".)

San Metodio de Olimpo, (Obispo y Mártir de Olimpo - año 312- en la Licia y en Tiro), cita al "Apocalipsis de Pedro", como un escrito "Inspirado"...

"Macario, Obispo de Magnesia" (+ 400 aprox.,) defendió al "Apocalipsis de Pedro", como un escrito Inspirado, ante ataques que lo negaban...

Según el Historiador Eclesiástico "Sozomeno" (año 450 aprox.,) en su tiempo, el "Apocalipsis de Pedro", era todavía leído en ciertas Comunidades durante el Viernes Santo...

Los "Stromata" de Clemente de Alejandría son escritos preparatorios a "la gnosis esotérica", para "uso privado", y no público.

Clemente de Alejandría habla de tres etapas hacia la Gnosis: Los "phauloi" o "inferiores", o los "no convertidos" de entre los cuales surgen los que se preparan para el bautismo. Los "prokopoi" o bautizados. Los "sophoi" o los "Gnósticos".

Las "refutaciones" de Clemente de Alejandría a algunos escritos atribuidos a Valentín o a los Valentinianos, son en realidad pocas, si se tienen en cuenta las "refutaciones" de Ireneo de Lión y de otros "Heresiólogos". Los Textos más amplios citados por Clemente de Alejandría son los "Extractos de Teodoto", uno de los Discípulos de Valentín.

¿Por qué Clemente de Alejandría, siendo un defensor y practicante de la Gnosis Cristiana, refuta algunas de las enseñanzas del Maestro Gnóstico Cristiano Valentín?

Valentín: (90-155/160), "fue un Maestro reconocido durante los pontificados de Pío (140-155) y de Aniceto (155-166)..."; es decir, practicamente hasta su muerte... Y un Discípulo de un Discípulo del Apóstol Pablo, y por lo tanto, portador de una Gnosis más Hermética, Esotérica, Kabalista, como la contenida en la "Pistis Sophía" y en el "Evangelio de la Verdad", y cuya interpretación va mucho más allá del sentido literal. Teniendo en cuenta que sus enseñanzas se refieren no solamente al Hijo Unigénito del Padre, nuestro Señor Jesús El Cristo, sino también al Cristo Íntimo, Interior.

Los discípulos de Valentín no eran considerados "herejes", "por la mayoría de los Cristianos".

Ireneo de Lión: 135/140-200/202), escribió los gruesos volúmenes "Contra los herejes" entre los años 180/190, habiendo pasado más de dos décadas después de la muerte de Valentín.

Clemente de Alejandría (150-220), que era presbítero de la Iglesia, escribió los "Stromata" cuando ya estaba en edad avanzada, y cuando a Valentín ya se le había tratado como "hereje" muchos años después de su muerte.

Los escritos de Clemente de Alejandría nos transmiten enseñanzas de una Gnosis Cristiana introductoria al Conocimiento Esotérico. Los de Valentín y los Valentinianos una Gnosis Cristiana Esotérica más avanzada, dedicada al "Esoterismo Crístico en todos sus aspectos".

El Maestro Gnóstico Valentín

"Distinguidos caballeros y damas, esta noche me dirijo a todos ustedes con el propósito de hablar, en forma enfática, sobre eso que se llama ¡Amor'. Hemos escogido tal tema por tratarse del día de SAN VALENTÍN, el Patrón del Amor. Indubitablemente, Valentín, fue un Gran Maestro de la Gnosis; formó una Escuela denominada la de los 'Valentinianos'; fue gente que se dedicó al estudio del ESOTERISMO CRÍSTICO en todos sus aspectos; por eso es que hoy nos dirigimos a ustedes, en forma precisa, para hablarles sobre el 'MILAGRO DEL AMOR'..."

[...]

"Valentín y los Valentinianos, tuvieron su Escuela; fue una Escuela Gnóstica donde se estudiaron los MISTERIOS DEL SEXO, donde se analizaron cuidadosamente. Valentín y los Valentinianos conocieron, en realidad de verdad, el Secreto Lemúrico: Sublimaron la Energía Creadora y lograron el desarrollo de ciertas posibilidades psíquicas que se hallan latentes en la Raza; se nos ha dicho que Valentín fue un Gran Iluminado, un Gran Maestro en el sentido más completo de la palabra..." (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, en su conferencia pública sobre "El Amor y el Matrimonio, el 14 de Febrero de 1977, en la Ciudad de Hermosillo, Sonora, México").

El Maestro Gnóstico Valentín, fue Discípulo de "Theudas", un Discípulo del Apóstol Pablo de Tarso:

"... Valentinus was a hearer of Theudas.1 And he was the pupil of Paul...." (Clemente de Alejandría, "The Stromata or Miscellanies", Book VII, Chapter XVII.)

El Maestro Valentín define claramente al Gnóstico Verdadero; es decir, al que Posee la Gnosis, sabiendo cómo se llama; a saber: quién es, y sabe de dónde ha venido y hacia dónde va; y hace siempre la Voluntad del Padre que le ha enviado; y habiendo despertado de la embriaguez en la que antes se encontraba, volviendo a ascender a lo Alto, recupera lo que le es propio y que lo había perdido; y se reposa:

"... Por lo tanto, uno en posesión del conocimiento [Gnosis], es un ser de lo alto. Si se le llama, escucha, responde y se vuelve hacia quien lo llama para ascender de nuevo hacia Él. Él sabe cómo se llama. Poseyendo el Conocimiento [Gnosis] hace la voluntad de quien lo ha llamado, quiere cumplir su complacencia y se reposa."

"El Nombre del Uno le es dado tener. Quien de este modo posee el Conocimiento [Gnosis] sabe de dónde ha venido y hacia dónde va. Él sabe, en el mismo modo de uno que, habiendo estado embriagado, se ha liberado de la embriaguez. Vuelto en sí mismo, ha restablecido lo que le es propio." ("El Evangelio de la Verdad" [CG I 2, 10-11. Siglo II], del Maestro Gnóstico Valentín).

La "Pistis Sophía", Obra Gnóstica de los Ofitas, de los Setianos y de los Valentinianos, enseña que Jesús después de la Resurrección, estuvo con Sus Discípulos en el Monte de los Olivos (el Mundo Causal) Instruyéndolos durante 11 años sobre Los Misterios del Padre, y de Su Descenso a nuestro Mundo para Salvar a Pistis Sophía, al Alma Humana, a la Humanidad, conduciéndola después hacia la Luz del Padre...

Nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor ha explicado magistralmente el significado Esotérico Crístico de la Pistis Sophía, hasta el inicio del Capítulo 91.

En La Biblia están también las Enseñanzas Gnósticas, escritas en Clave, en Parábolas:

"Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo." (Marcos 4, 34). "Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba: Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo." (Mateo 13, 34-35-) "... hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén." (Juan, 21. 25).

Aquellas "otras muchas cosas que hizo Jesús", no están todas escritas en el Canon Bíblico...

Mas la lógica nos invita a aceptar la posibilidad de que algunas de aquellas "muchas cosas que hizo Jesús", debieron de haber quedado escritas en otros "Libros"...

Algunos de esos otros Libros, son los que contienen las Enseñanzas transmitidas por el Gran Maestro Gnóstico Valentín y Su Escuela Esotérica de Los Valentinianos...

El V.M.Valentín nació en Egipto con el nombre de "Phénotite", en Phrebonis, en el Delta de Egipto, cerca de Alejandría, por los años 90 de nuestra Era Cristiana.

San Jerónimo llama a Valentín "el muy sapiente".

Valentín afirmaba que se le apareció un Niño recién nacido... Se dirigió al Niño y le preguntó quién era. Y el Niño le respondió que él era el Logos... (Hipólito, ref. VI 42.2)

Clemente de Alejandría (Stromata II 114, 3-6) nos transmite un fragmento del Maestro Valentín, referido a los "apéndices" o pasiones del alma, y a su eliminación, con las siguientes palabras:

"También Valentín, escribiendo a algunos, se refiere a los apéndices (del alma) con estas mismas palabras: "uno solo hay bueno, cuya libre expresión es la manifestación a través del Hijo, y por medio de él únicamente podría el corazón purificarse, una vez expulsado de él todo espíritu malo. Pues muchos espíritus lo habitan y no le dejan purificarse, ya que cada uno de ellos ejecuta su propio cometido, exasperándolo frecuentemente con deseos inconvenientes. A mi entender, al corazón le sucede lo que a una posada. Pues ésta es maltratada, deteriorada y con frecuencia ensuciada por gente que se comporta sin recato alguno, sin preocuparse en absoluto por el lugar, por cuanto pertenece a otro. De la misma manera, el corazón, hasta que no se encuentra con la providencia, es impuro, morada de muchos demonios. Pero, cuando se ocupa de él el Padre Único y Bueno, aparece santificado y resplandece de luz, y así se llena de felicidad el que tiene un tal corazón, puesto que verá a Dios."

Refiriéndose a la Iglesia de las Dimensiones Superiores, a la Iglesia del Alma, la Iglesia Gnóstica, Trascendida, dice Valentín en Su Homilía Sobre los Amigos:

"Muchas de las cosas que se hallan en los libros que están al alcance de todos, se encuentran escritas en la Iglesia de Dios. Pues estas cosas comunes son las palabras que salen del corazón, ley escrita en él. Éste es el pueblo del Amado, que es Amado y lo Ama." (Clemente de Alejandría, Stromata VI 52, 3-4).

Valentín fue educado en Alejandría. Después viajó a Roma donde alcanzó un nivel muy elevado y de gran respeto entre la Primitiva Comunidad Cristiana entre los años 135 y 155/160. Fue propuesto como Obispo de Roma por la Comunidad Cristiana, cargo que no llegó a desempeñar. Fue muy respetado en el seno de la misma hasta su muerte (hacia 155/160), por lo cual, nunca fue, en su vida, considerado un "hereje" por los miembros del Cristianismo Gnóstico Primitivo.

En su viaje a Roma, (h. 136) se detuvo brevemente en Chipre.

Valentín fue Discípulo de Theudas (hacia el año 110), según Clemente de Alejandría (Stromata 7. 17). Theudas fue un Discípulo directo del Apóstol Pablo de Tarso, recibiendo Valentín, de Theudas, Enseñanzas Secretas: "La Sabiduría Oculta", que solamente el Apóstol Pablo hablaba entre los "Perfectos" o "Iniciados".

Hacia el año 120, Valentín funda Su escuela en Alejandría después de tener una Visión de Cristo en la forma de un Niño.

Por el año 139, Valentín llega a Roma donde funda una Escuela de Estudios Gnósticos-Esotéricos.

En el año 143, Valentín fue Candidato para ocupar el cargo de Obispo en Roma en la Comunidad del Cristianismo Primitivo.

Por los años 155/160, se cree que Valentín desencarnó.

Algunas leyendas de "San Valentín" transmiten el prestigio duradero con el cual él disfrutó en Roma. Después de su muerte, sus Discípulos llevaron Sus Enseñanzas a lo largo del Imperio Romano.

Fue por el año 178, cuando Valentín fue acusado injustamente como "hereje" por los "heresiólogos".

Los Valentinianos fueron la Corriente Gnóstica más importante del Cristianismo Gnóstico Primitivo. Se extendió por el Oriente y por el Occidente, llegando hasta el Valle del Ródano y el Norte de África, mas conservando su Unidad Doctrinal.

Los Valentinianos aceptaban y respetaban el Canon del Nuevo Testamento y no alteraban el texto recibido. El Maestro Valentín lo utilizó en su integridad. Tampoco rechazó el Antiguo Testamento, si bien lo acogió con distingos, los cuales se expresan en la Epístola a Flora, escrita por uno de sus Discípulos.

"Los Valentinianos nunca constituyeron una secta o iglesia aparte, manteniéndose siempre en el seno de la comunidad ortodoxa..." "... Valentín era un Maestro reconocido, permaneciendo en comunión con la iglesia Romana... Su doctrina exotérica (o pública) se adaptó a la regla de la fe de la iglesia episcopal..."

Mas Sus Enseñanzas Esotéricas ("La Sabiduría Oculta") se entregaban solamente en el Círculo Interno de "Los Perfectos" o Iniciados Gnósticos, a los que se refiere el Apóstol Pablo...

Los Estudios más recientes aconsejan muy acertadamente evitar cuidadosamente "emplear el término "gnóstico" abusivamente para designar a los "heréticos". Pues, lo que los "Padres de la iglesia", "clasificaron como gnóstico entre los siglos II y IV no corresponde a la entidad histórica única, estructurada y definida".

Los adversarios de los Gnósticos Cristianos Valentinianos, elaboraron su propia "Historia" de los "gnósticos" presentando a la Gnosis Valentiniana como una "herejía" relacionada con grupos que, aunque denominados o auto-denominados "gnósticos", en realidad, eran todo lo opuesto de lo que es en sí la Verdadera Gnosis Cristiana…

Era muy común (y aún lo sigue siendo) presentar a "Simón el mago", el adversario del Apóstol Pedro, como el "gnóstico" del cual habrían surgido los diversos grupos gnósticos. Causa asombro que ahora en pleno "Tercer Milenio", algunos eruditos sigan haciéndole creer a la Humanidad este engaño. Simón el mago, fue todo lo contrario de lo que es un Verdadero Gnóstico Cristiano, y en sus escritos el Nombre del "Cristo" no aparece.

Por el contrario, los Textos de la Gnosis Valentiniana, como la Pistis Sophía, y los Códices hallados más tarde en Nag Hammadi, Egipto, en el año de 1945 y anunciados oficialmente en 1948, nos permiten conocer directamente la Gnosis Cristiana del Gran Maestro Gnóstico Valentín y de los Valentinianos.

El respeto con el cual el Maestro Valentín se refiere al Venerable Maestro y nuestro Señor Jesús el Cristo y a Sus Enseñanzas Gnósticas es algo muy sublime, poético, bello, hermoso y riquísimo en la "profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!" (Romanos 11. 33).

Un hermoso ejemplo de ello lo tenemos en el "Evangelio de la Verdad", escrito por el Maestro Gnóstico Cristiano Valentín.

El Evangelio de la Verdad
(CG I 2 - Siglo II )

Prólogo

16.- El Evangelio de la Verdad es alegría para aquellos que han recibido del Padre de la Verdad la gracia de Conocerlo por medio de la Potencia del Verbo, salido de la Plenitud e inmanente en el Pensamiento y en el Intelecto del Padre, Es Él Aquel, que es llamado El Salvador, por el nombre de la Obra que a Él incumbe la salvación de quien no ha (17) conocido al Padre. La palabra "evangelio" es, en efecto expresión de esperanza; la cual es descubierta por aquellos que lo buscan.”

I. Surgimiento de la ignorancia
Frustración de la búsqueda y creación ilusoria

Puesto que la Totalidad buscó a Aquel del que habían salido, y la Totalidad estaba dentro de Él, el Incomprensible, el Impensable, que está sobre todo pensamiento, ignorar al Padre produjo angustia y terror. Pero la angustia se tornó densa como una bruma, de manera que nadie podía ver; por este motivo se ha fortalecido el Error; ha trabajado su materia vanamente, puesto que no conocía la verdad. Emprendió una obra disponiendo con esfuerzo y belleza algo semejante a la Verdad. Esto, en realidad, no constituía una humillación para el Incomprensible, el Impensable, puesto que eran nada, la angustia, el olvido y la obra engañosa, en tanto que siendo firme la Verdad es inmutable e inquebrantable y totalmente bella. Por esto, despreciad el Error. De este modo no tenía raíz y estaba en una bruma respecto del Padre, afanado en disponer actividades, olvidos y terrores, para por medio de ellos atraer a los del medio y hacerlos cautivos.

El olvido

El olvido del Error no se manifestó. No es un [...] (18) desde el Padre. El olvido no tuvo lugar desde el Padre, aunque tuvo origen por su causa. Pero lo que nace en él es el conocimiento que se manifestó para que el olvido se disipara y el Padre fuese conocido. Ya que el olvido existió a causa de que el Padre no fue conocido, cuando el Padre sea conocido, el olvido a partir de ese momento dejará de existir.

II. El descubrimiento del Padre
Jesús crucificado y la existencia en el Padre

Éste es el evangelio del que se busca, que se reveló a los que son perfectos por las misericordias del Padre, el misterio oculto, Jesús, el Cristo, por cuyo medio iluminó a los que estaban en la oscuridad a causa del olvido. Los ha iluminado y (les) ha mostrado un camino. El camino, sin embargo, es la verdad que les ha enseñado.
Por este motivo el Error se ha irritado contra él, lo ha perseguido, lo ha maltratado y lo redujo a nada. Lo clavó en un madero (y) fue un fruto del conocimiento del Padre.
Pero no fue motivo de destrucción porque fuese asimilado, sino que a los que lo asimilan dio motivos para que sean felices por el descubrimiento, pero Él los descubrió en sí mismo y ellos lo descubrieron en ellos, al Incomprensible, al Impensable, al Padre, el Perfecto, que produjo la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Aunque ha conservado su perfección en sí, la que no ha dado a la Totalidad, el Padre no era celoso. Pues ¿qué celo podría existir entre Él y sus miembros? (19) Porque si el Eón hubiera recibido así su perfección, no podrían llegar [...] al Padre, el que conserva en sí su perfección, dándosela como una conversión hacia Él y un conocimiento perfectamente único. Él es el que ha producido la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Como en el ejemplo de alguien al que otros ignoran, que desea que lo conozcan y lo amen, del mismo modo ¿por qué motivo la Totalidad estaría necesitada a no ser que fuese por el conocimiento del Padre? Él (=Jesús) fue un guía, silenciosamente y en reposo.

El Salvador Maestro

Apareció en las escuelas, profirió la Palabra como un Maestro. Se le aproximaron los sabios, según propia estimación, para probarle. Pero los confundió, porque eran vanos. Ellos lo odiaron, puesto que no eran sabios verdaderamente.
Después de todos éstos se aproximaron a él también los niños, a quienes pertenece el Conocimiento del Padre.
Fortalecidos, aprendieron los aspectos del rostro del Padre.
Conocieron y fueron conocidos; fueron glorificados y han glorificado.

III. Previsión Salvífica
El libro del Viviente y la Crucifixión

Se manifestó en su corazón el libro que vive del Viviente, el que está escrito en el Pensamiento y el Intelecto (20) [del] Padre y que antes del establecimiento de la Totalidad estaba en su Incomprensibilidad, el que nadie podía tomar, puesto que está reservado para el que lo tomara para ser inmolado. Ninguno hubiera podido manifestarse de cuantos creyeron en la salvación si no hubiera aparecido ese libro.
Por ese motivo el compasivo, el fiel, Jesús, aceptó con paciencia los sufrimientos hasta que tomó este libro, puesto que sabe que su muerte es vida para muchos. Del mismo modo que en un testamento se ocultan antes de abrirse los bienes del dueño de la casa fallecido, así sucede con la Totalidad, que permanece oculta en tanto que el Padre de la Totalidad era invisible, siendo un ser engendrado por sí mismo, del que provienen todos los intervalos. Por este motivo apareció Jesús, revistió aquel libro, fue clavado en un madero, y publicó el edicto del Padre sobre la cruz. ¡Oh sublime enseñanza! Se humilló hasta la muerte, aunque la vida eterna reviste. Después de despojarse de estos harapos perecederos, se revistió de la incorruptibilidad que nadie puede sustraerle. Habiendo penetrado en las regiones vacías de los terrores, atravesó por los que estaban desnudos a causa del olvido, siendo conocimiento y perfección, proclamando lo que hay en el corazón (21) [...] [...] enseñar a sus discípulos. Pero los discípulos son el Viviente, los que están inscritos en el libro del Viviente. Reciben la enseñanza sobre sí mismos, la reciben del Padre, y se vuelven de nuevo hacia Él.

Previsión Paterna y llamada del elegido

Puesto que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario para la Totalidad subir hacia Él. Entonces, el que posee el conocimiento (Gnosis) adquiere lo que le es propio y lo atrae hacia sí. Porque el que es ignorante (el que no Conoce, el que no es Gnóstico Verdadero) está menesteroso y falto de muchas cosas, puesto que le falta lo que lo perfeccionará. Dado que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario que la Totalidad ascienda hacia Él y que cada uno adquiera lo que le es propio. Los ha inscrito de antemano, habiéndolos preparado para darla a los que han salido de Él. Aquellos cuyo nombre conoció de antemano han sido llamados finalmente, de modo que el que posee el conocimiento (el que posee la Gnosis o el Conocimiento de la Verdad) es aquel cuyo nombre ha sido pronunciado por el Padre, pues aquel cuyo nombre no ha sido dicho es ignorante. Efectivamente, ¿cómo podrá oír aquel cuyo nombre no ha sido convocado? Porque el que es ignorante hasta el fin es una obra del olvido y será disuelto con él, de lo contrario ¿cuál es el motivo de que estos desgraciados carezcan (22) de nombre y de que no exista para ellos una llamada?

Respuesta a la llamada y contenido del Libro

De esta manera el que posee el Conocimiento (Gnosis) es de lo alto. Si es llamado, escucha, responde y se vuelve hacia quien lo llama para ascender hacia Él. Y sabe cómo se llama (el Nombre de Su Padre, Interior, Particular, Divinal). Poseyendo el conocimiento hace la voluntad de quien lo ha llamado, quiere complacerle y recibe el reposo. Su nombre propio aparece. El que llegue a poseer el conocimiento de este modo sabe de dónde viene y a dónde va. Sabe como una persona que habiendo estado embriagada ha salido de su embriaguez, ha vuelto a sí misma y ha corregido lo que le es propio.
Él (=Jesús) ha desviado a muchos del Error. Les ha precedido hasta sus lugares, de los que se habían alejado cuando aceptaron el error, a causa de la profundidad del que abarca a todos los intervalos, mientras que ninguno existe que lo abarque a Él. Era una gran maravilla que estuvieran en el Padre sin conocerlo y que fuesen capaces de autogenerarse, puesto que no podían comprender ni conocer a Aquel en el que estaban. Porque de este modo su voluntad no había emergido de Él. En efecto, la reveló en consideración a un conocimiento que persuada a todas sus emanaciones. Éste es el conocimiento del libro viviente que reveló (23) a los eones, por fin, como [sus le]tras, revelando cómo no son vocales ni consonantes, para que el que las lea piense en algo vano, sino que son letras de la Verdad que sólo pronuncian los que las conocen. Cada letra es un pen[samiento] completo, porque son letras escritas por la Unidad, habiéndolas escrito el Padre, para que los eones por medio de sus letras conozcan al Padre.

IV. Liberación salvífica
Advenimiento de la Palabra y reintegración del elegido

Su sabiduría contempla a la Palabra, su enseñanza la pronuncia y su conocimiento la ha revelado. Su clemencia es una corona sobre ella. Su alegría está en armonía con ella; su gloria la ha exaltado; su imagen la ha manifestado; su reposo la ha recibido en sí mismo; su amor hizo un cuerpo sobre ella; su fe la ha rodeado. De esta manera la Palabra del Padre surge en la Totalidad, como el fruto (24) [de] su corazón y como impronta de su voluntad. Pero sostiene a la Totalidad eligiéndola y recibe también el aspecto de la Totalidad.
Jesús el de infinita dulzura la purifica, le da vuelta hacia el Padre y la Madre.
El Padre descubre su seno.
Pero su seno es el Espíritu Santo.
Descubre su secreto, su secreto es su Hijo, para que por la misericordia del Padre los eones dejen de inquietarse buscando al Padre y descansen en él sabiendo que es el reposo. Después de haber colmado la deficiencia, ha abolido la forma. Su forma es el mundo en el que fue esclavo.

Disolución del mundo y de lo múltiple

Porque la región en donde hay envidia y discordia es deficiente, pero la región en la que hay unidad es perfecta. Puesto que la deficiencia se produjo porque se ignoró al Padre, entonces cuando se conoce al Padre la deficiencia dejará de existir. Como sucede con la ignorancia de una persona, que una vez que conoce se desvanece su ignorancia, como se desvanece la oscuridad cuando aparece (25) la luz, del mismo modo también se desvanece la deficiencia ante la perfección. Así desde ese momento no se manifiesta más la forma, sino que se disolverá en la fusión de la Unidad, porque ahora sus obras yacen dispersas, a la vez que la Unidad dará perfección a los intervalos. En la Unidad (cuando se llega al Padre, a la Liberación) cada uno se realizará; en el conocimiento se purificará de la multiplicidad en la Unidad, consumiendo la materia en sí mismo, como una llama, y la oscuridad por la luz y la muerte por la vida. Si estas cosas verdaderamente han sobrevenido a cada uno de nosotros, debemos vigilar sobre todo para que la morada sea santa y esté en silencio para la Unidad.

Parábola de los vasos y juicio de la Palabra

Es lo mismo que en el caso de ciertas personas que han dejado los lugares que tenían vasos en sus puestos que no eran buenos. Si los hubieran roto, tampoco habría sufrido daño el dueño de casa. Sin embargo queda satisfecho, pues en lugar de los vasos deteriorados, los hay llenos, que son de manufactura perfecta. Porque así es el juicio que ha venido de (26) lo alto. Ha juzgado a cada uno, como una espada desenvainada, de doble filo, que corta por ambos lados. Cuando la Palabra apareció, la que está en el corazón de quienes la pronuncian, ella no es sólo un sonido, sino que tomó un cuerpo, una gran turbación sobrevino entre los vasos, porque algunos habían sido vaciados y otros estaban llenos; es decir, algunos habían sido provistos, pero otros derramados, unos purificados, pero otros quebrados.

Perturbación cósmica y derrota del Error

"Todas las regiones se agitaron y conmovieron, porque carecían de orden y estabilidad. El Error se desconcertó, ignorando qué hacer; se afligió, lamentándose, y quedó vacilante, porque no sabía nada, después que se le aproximó el conocimiento que es su destrucción y el de todas sus emanaciones, el Error es vano, al no tener nada adentro.
La Verdad (el Cristo) apareció, todas sus emanaciones la conocieron. Saludaron al Padre verdaderamente con una potencia perfecta que las une con el Padre. Porque cada una ama a la Verdad, puesto que la Verdad (el Cristo) es la boca del Padre y su lengua es el Espíritu Santo (el Consolador). El que se une (27) a la Verdad (al Cristo) se une a la boca del Padre por su lengua, cuando llegue a recibir el Espíritu Santo, (el Consolador) puesto que tal es la manifestación del Padre y su revelación a sus eones. Ha revelado lo que de Él estaba oculto y lo ha explicado.
Pues ¿quién existe, sino el Padre solamente?"

Seres ocultos y descubiertos

"Todos los intervalos son sus emanaciones. Han sabido que proceden de Él como hijos provenientes de un hombre perfecto. Sabían que todavía no habían recibido forma y que todavía no habían recibido un nombre, cada uno de los cuales engendra el Padre. En ese momento reciben una forma por su conocimiento, pues aunque estén en Él, no le conocen. Pero el Padre es perfecto, conociendo todo intervalo que está en Él. Si quiere, manifiesta a quien quiere, dándole una forma y dándole un nombre y lo llama y motiva que ellos vengan a la existencia los que antes de venir a la existencia, ignoran a quien los ha formado. No digo, por lo tanto, que no son nada los que todavía no existen, sino que están (28) en Él que querrá que vengan a la existencia cuando quiera, como el tiempo conveniente por venir. Antes de que todas las cosas se manifiesten, sabe lo que producirá. Pero el fruto que todavía no se ha manifestado, nada sabe, ni nada hace. De este modo también cada intervalo que es en el Padre proviene del que es, que lo ha establecido desde lo que no es. Pues el que carece de raíz, tampoco tiene fruto, pero por más que piense interiormente «He comenzado a existir», sin embargo, será destruido por sí mismo. Por este motivo el que no ha existido en absoluto nunca existirá. Entonces ¿qué quiso para pensar de sí mismo? Esto: «He existido como las sombras y los fantasmas de la noche».
Cuando la luz ilumina el terror que esa persona ha experimentado, comprende que no es nada.

El estado de pesadilla y el despertar

De este modo eran ignorantes del Padre, al que (29) no veían. Puesto que existía terror, turbación, inestabilidad, vacilación y discordia, eran muchas las ilusiones y las vacuas ficciones que los ocupaban, como si estuvieran sumergidos en el sueño y convivieran con sueños inquietantes. Bien huían a algún lugar, bien se daban vuelta extenuados, después de perseguir a otros, bien daban golpes, bien los recibían, bien caían desde grandes alturas, o bien volaban por el aire, aunque sin poseer alas. A veces (les) sucede como si alguien fuese a matarlos, aunque nadie los persiga, o bien como si ellos mismos mataran a sus vecinos, porque se encontraron manchados con su sangre. Una vez que los que pasan por estas cosas se despiertan, nada ven, aunque estaban en medio de todas estas confusiones, puesto que ellas no existen. Semejante es el modo de los que han rechazado la ignorancia lejos de sí, igual que no tienen en ninguna consideración el sueño, así tampoco consideran sus (30) acciones como algo sólido, sino que las abandonan como un sueño tenido en la noche.
El conocimiento del Padre lo aprecian como el amanecer. De esta manera ha actuado cada uno de ellos, como cuando estaban dormidos mientras que eran ignorantes. Y éste es el modo como ha (llegado el conocimiento), como si se despertara. ¡Feliz será el que llegue a darse vuelta y a despertarse! Y bienaventurado es el que ha abierto los ojos del ciego. Y el Espíritu ha corrido tras él, dándose prisa para despertarle. Habiendo tendido la mano al que yacía sobre la tierra, lo afirmó sobre sus pies, pues todavía no se había levantado.

V. Intervención Paterna
Mediación del Hijo

Les dio los medios de conocerlo, el conocimiento del Padre y la manifestación de su Hijo. Porque cuando lo han visto y lo han oído, les hizo gustarlo y sentirlo y tocar al Hijo bienamado. Cuando apareció, instruyéndoles sobre el Padre, el Incomprensible, cuando les hubo insuflado lo que está en el Pensamiento, cumpliendo su voluntad, cuando muchos hubieron recibido la luz, se dieron vuelta (31) hacia él. Porque los materiales eran extraños y no vieron su semejanza, tampoco lo habían conocido.
Pues él vino en una forma carnal, sin encontrar ningún obstáculo a su desplazamiento, puesto que la incorruptibilidad es irresistible. De nuevo, dijo cosas nuevas, hablando sobre lo que está en el corazón del Padre, habiendo proferido la Palabra sin defecto. Una vez que la luz habló por su boca y su voz engendró la Vida, les dio pensamiento e intelecto, la misericordia y la salvación y el espíritu poderoso proveniente de la infinitud y de la dulzura del Padre. Habiendo detenido los castigos y las torturas, puesto que desviaban de su rostro a muchos que estaban en el error y los lazos necesitados de misericordia, ha destruido a ambos con poder y los confundió con el conocimiento.

Parábola de la oveja perdida

Ha llegado a ser un camino para los que iban descarriados y conocimiento para los ignorantes, descubrimiento para los que buscaban y confirmación para los vacilantes e incontaminación para los manchados. Es el pastor (32) que ha dejado las noventa y nueve ovejas que no estaban perdidas y ha ido a buscar a la que estaba extraviada. Se regocijó cuando la encontró,
porque noventa y nueve es un número que está en la mano izquierda, que lo contiene. Pero cuando se encuentra el uno, el número entero pasa a la mano derecha. Del mismo modo sucede al que le falta el uno, es decir, la mano derecha completa, que atrae a lo que era deficiente y lo toma del lado de la mano izquierda y lo lleva a la derecha, y de este modo también el número llega a ser una centena. Se trata del signo del que está en su sonido, o sea, del Padre.
Incluso en sábado ha trabajado por la oveja que encontró caída en el pozo. Ha reanimado a la oveja subiéndola desde el pozo para que sepáis íntimamente, vosotros, los hijos del conocimiento interior, cuál es el sábado, en el que no es conveniente que la salvación descanse,
para que podáis hablar del día de lo alto, que carece de noche, y de la luz que no se oculta, porque es perfecta. Decid, pues, desde el corazón que sois el día perfecto y que en vosotros mora la luz que no desfallece. Hablad de la verdad con los que la buscan y [del] conocimiento a los que han pecado en su error.

VI. Deberes del elegido

(33) Afirmad el pie de los que vacilan y tended vuestra mano a los débiles. Alimentad a quienes tienen hambre y consolad a los que sufren. Levantad a los que quieren levantarse y despertad a los que duermen, porque sois el entendimiento que atrae. Si actuáis así como fuertes, seréis también más fuertes.
Prestaos atención a vosotros mismos y no os preocupéis de las otras cosas que habéis apartado de vosotros. No volváis a lo que habéis vomitado para comerlo.
No seáis polillas. No seáis gusanos, porque ya lo habéis rechazado. No seáis un lugar para el diablo, porque ya lo habéis destruido. No consolidéis vuestros obstáculos, los que sois vacilantes, aunque seáis como un apoyo (para ellos). Pues al licencioso se lo debe tratar incluso como más nocivo que al justo. Efectivamente el primero actúa como una persona sin ley, pero el último actúa como una persona justa entre los demás. Así pues, vosotros haced la voluntad del Padre, puesto que le pertenecéis.

VII. El Padre y los elegidos
El elegido como fragancia del Padre

Porque el Padre es dulce y lo que hay en su voluntad es bueno. Ha tomado conocimiento de lo que es vuestro para que podáis reposar en Él.
Porque por los frutos se toma el conocimiento de las cosas que son suyas, ya que los hijos del Padre (34) son su fragancia, pues existen desde la gracia de su rostro.
Por esta razón el Padre ama su fragancia y la manifiesta en toda región, y si la mezcla con la materia, da su fragancia a la luz y en su Silencio la hace superar toda forma (y) todo sonido, pues no son los oídos los que perciben la fragancia, sino que es el hálito que tiene el sentido del olfato y atrae la fragancia hacia sí y se sumerge en la fragancia del Padre, de manera que así lo protege y lo lleva al lugar de donde vino, de la fragancia primera que se ha enfriado como algo en una obra psíquica, semejante al agua fría que se congela sobre la tierra que no es firme y que los que la ven piensan que es tierra, pero después de nuevo se disuelve. Las fragancias, pues, que se han enfriado provienen de la división.
Por este motivo vino la fe, disolvió la división y aportó el Pleroma cálido de amor para que el frío no vuelva de nuevo, sino que exista la unidad del pensamiento perfecto.

Perfeccionamiento en el Padre

Ésta es la Palabra del evangelio del descubrimiento del Pleroma, para los que esperan (35) la salvación que viene de lo alto.
Mientras que su esperanza, por la que esperan, está en expectativa, ellos cuya imagen es luz, sin ninguna sombra, entonces, en ese momento, el Pleroma sobreviene. La deficiencia material no proviene de la infinitud del Padre, el que viene a dar tiempo para la deficiencia, aunque nadie podría sostener que lo incorruptible pudiera venir de esta manera. Pero la Profundidad del Padre se multiplicó y el pensamiento del Error no existía con él. Es algo que declina, es algo que fácilmente se pone derecho de nuevo con el descubrimiento de Aquel que ha venido hacia él al que recuperará. Porque este retorno es llamado arrepentimiento. Por este motivo la incorruptibilidad ha soplado y ha ido detrás del que ha pecado para que pueda descansar. Porque la clemencia es lo que queda para la luz en la deficiencia, la Palabra del Pleroma.
En efecto, el médico va ligero hacia el lugar en donde hay un enfermo, porque ahí está la voluntad que hay en él.
El que es deficiente, entonces, no se oculta, porque uno posee lo que al otro le falta. De esta manera el Pleroma que no es deficiente, pero que colma la deficiencia, es lo que (36) Él suministró desde sí mismo para completar lo que le falta, para que así reciba la gracia. Cuando era deficiente, no tenía la gracia. Por esto había deficiencia en el lugar en donde no había gracia. Una vez que aquélla, que estaba disminuida, se recibió, reveló lo que le faltaba, siendo (ahora) Pleroma, es decir, el descubrimiento de la Luz de la Verdad que apareció sobre él porque ésta es inmutable.

Unción del elegido y el paraíso como lugar del reposo

Por esto se habló de Cristo en su medio para los que estaban angustiados pudieran retornar y él pudiera ungirlos con el ungüento. Éste es la misericordia del Padre que tendrá misericordia de ellos. Pero aquellos a los que ha ungido son los perfectos.
Porque los vasos llenos son los que habitualmente se untan. Pero cuando la untura de un vaso se disuelve, está vacío y el motivo de su deficiencia es la causa por la que su untura desaparece. Porque en ese momento lo atrae un soplo, algo por el poder de lo que está con él. Pero de aquel que carece de deficiencia ningún sello es levantado, ni nada se derrama, sino que aquello de lo que está falto el Padre perfecto una vez más lo llena. Él es bueno. Conoce a sus simientes, porque es el que las ha sembrado en su paraíso. Pero su paraíso es su lugar de reposo. Éste (37) es la perfección en el pensamiento del Padre, y éstas son las palabras de su reflexión. Cada una de sus palabras es la obra de su voluntad única en la revelación de su Palabra. Mientras estaban todavía en la profundidad de su pensamiento, la Palabra que fue la primera en adelantarse las reveló junto con el Intelecto que profiere la Palabra única en la gracia silenciosa. Ha sido llamado Pensamiento, porque estaba en Él antes de revelarse. Le correspondió, pues, adelantarse la primera cuando la voluntad de Aquel que quiso lo determinó.

La Voluntad inescrutable del Padre

Pero la voluntad es que el Padre esté en reposo y complacido. Nada sucede sin la voluntad del Padre, pero su voluntad es inescrutable. Su huella es la Voluntad y nadie puede conocerla ni es posible a nadie escudriñarla para comprenderla. Pero cuando quiere, lo que quiere ahí está, aun cuando el espectáculo no les agrade del modo que sea ante Dios, cuando el Padre quiere. Porque conoce el comienzo de todos y su final. Al final, efectivamente, los interpelará directamente. Pero el fin consiste en conocer al que está oculto, y Éste es el Padre, (38) del que ha salido el Principio (el Cristo, el Hijo Unigénito) y hacia el que retornarán los que han salido de Él. Ellos, por otra parte, han aparecido para la gloria y la alegría de su nombre.

VIII. El Nombre del Padre es el Hijo

El nombre del Padre, empero, es el Hijo. Es Él el que en el Principio dio un nombre al que ha salido de sí, que era Él mismo y al que engendró como Hijo (el Hijo Unigénito que es EL CRISTO, y "El Principio"). Le ha dado su nombre, el que le perteneció; es aquel al que le pertenece todo lo que existe en torno al Padre. Suyo es el nombre; suyo es el Hijo. Es posible para éste verlo.
Pero el nombre es invisible porque sólo él es el secreto del Invisible que viene a los oídos que están completamente llenos de él por él.
Porque, realmente, el nombre del Padre no es dicho, sino que se revela por medio del Hijo. Entonces y siendo así ¡Grande es el Nombre!
¿Quién, entonces, podrá pronunciar un nombre para Él, el gran nombre, salvo Él solo al que pertenece el nombre y los hijos del nombre, en los que descansó el nombre del Padre, los que a su vez descansaban en su nombre? Puesto que el Padre es inengendrado, Él solo es el que lo engendró como nombre para sí mismo antes de producir los eones, para que el nombre del Padre estuviese sobre sus cabezas como Señor, el que es el nombre (39) verdadero, firme en su autoridad por la potencia perfecta. Porque el nombre no pertenece a las palabras ni su nombre forma parte de las denominaciones sino que es invisible. Se dio un nombre para sí solo, puesto que Él solo se contempla y solo tiene capacidad para darse un nombre. Porque el que no existe carece de nombre. Pues ¿qué nombre se puede dar al que no existe? Pero
El que es, es asimismo con su nombre, y el único que le conoce y el solo que sabe darle un nombre es el Padre. El Hijo es su nombre. Por lo tanto no lo ha ocultado, sino que ha existido y en cuanto es el Hijo, sólo Él dio un nombre. El nombre, por lo tanto, es del Padre, igual que el nombre del Padre es el Hijo.
Puesto que ¿en dónde la misericordia encontraría este nombre, si no es junto al Padre? Pero seguro que alguno dirá a su vecino: «¿Quién dará un nombre al que existía antes que él, como si los niños no recibieran un nombre (40) de los que los han engendrado?» Primero, entonces, nos conviene entender acerca de este tema: «¿qué es el nombre?». Éste es el nombre auténtico; por lo tanto no es el nombre que deriva del Padre, puesto que es el nombre propio. No ha recibido, por consiguiente, el nombre en préstamo como los demás, según el modo como cada uno es producido, sino que éste es el nombre propio. No hay ningún otro al que se lo haya dado. Pero él es innominable e indescriptible, hasta el momento en que éste, que es perfecto, sólo lo expresó. Y él es el que tiene el poder para proclamar su nombre y contemplarlo. Por consiguiente, cuando le ha parecido bien que su nombre amado sea su Hijo y le dio el nombre a él, este que salió de la profundidad, expresó sus realidades, sabiendo que el Padre es carente de mal. Por esto también lo ha enviado para que hablase del lugar y de su lugar de reposo desde el que ha venido (41) y glorificase al Pleroma, la grandeza de su nombre y la dulzura del Padre.

IX. El Reposo del Padre

Sobre el lugar de donde ha venido cada uno hablará y hacia la región en la que ha recibido su constitución retornará con prisa y abandonará esta región, la región donde se halló recibiendo gusto de aquel lugar, nutriéndose y creciendo. Y su lugar propio de reposo es su Pleroma. De este modo todas las emanaciones del Padre son plenitudes, y la raíz de todas estas emanaciones está en que a todas las hizo crecer en Él mismo. Él les ha asignado sus destinos. Cada una de ellas se ha manifestado, para que por su propio pensamiento [...]. Porque el lugar hacia el que extienden su pensamiento, ese lugar, su raíz, es la que las eleva en todas las alturas hacia el Padre. Toman posesión de su cabeza, que es reposo para ellas, y son sostenidas, uniéndosele, de manera que dicen que han participado de su rostro con sus besos. Pero no se manifiestan (42) de esta manera, ya que no fueron elevadas por sí mismas;
tampoco han sido privadas de la gloria del Padre ni lo concibieron como pequeño ni duro, ni irascible, sino como carente de mal, imperturbable, dulce, conociendo todos los intervalos antes de que existieran y sin haber tenido necesidad de instruirse. Ésta es la manera de ser de los que poseen (algo) de lo alto de la grandeza inconmensurable, en tanto que esperan al Uno solo y perfecto, que está allí para ellos. Y no descienden al Hades ni hay para ellos celos ni lamento ni muerte, sino que descansan en el que permanece en reposo, sin esforzarse ni dar vueltas en torno a la verdad. Por el contrario, ellos mismos son la verdad y el Padre está en ellos y ellos están en el Padre, siendo perfectos, siendo indivisibles en el verdaderamente bueno, de nada necesitan, sino que permanecen en reposo, refrescados por el Espíritu. Y tendrán en cuenta su raíz. Se interesarán por estas cosas en las que encontrarán su raíz y no sufrirán pérdida para su alma.

Conclusión

Tal es el lugar de los bienaventurados. En cuanto a lo demás, sepan en sus lugares que no me es conveniente, (43) habiendo estado en el lugar de reposo, decir nada más. Pero es en él en el que estaré, y para consagrarme por entero al Padre de la Totalidad y a los verdaderos Hermanos, aquellos sobre los que el amor del Padre se derrama y en cuyo medio nada de Él falta. Son ellos los que se manifiestan verdaderamente, puesto que existen en la vida verdadera y eterna, y hablan de la luz que es perfecta y colmada de la simiente del Padre, y que está en su corazón y en el Pleroma, mientras que su Espíritu se regocija en esto y glorifica a Aquel en el que ha existido porque es bueno.
Y sus hijos son perfectos y dignos de Su Nombre, porque Él es el Padre y son hijos de este tipo los que Él ama."

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Estos estudios han sido terminados de escribir en el Día Lunes 29 de Octubre del Año 2012.

Amamos a todos los Seres, a toda la Humanidad.
Cada Ser Humano es también la Humanidad.

"¡Que todos los Seres sean Felices!"
"¡Que todos los Seres sean Dichosos!"
"¡Que todos los Seres sean en Paz!"

De todo Corazón,
Para toda la Pobre Humanidad Doliente,
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del V.M. Thoth-Moisés

Índex - Guía Práctica del Estudiante Gnóstico