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LOS ACONTECIMIENTOS SE PRECIPITAN... PREFIGURAN
EL CATACLISMO FINAL...
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Anuncios Proféticos
de Joaquín de Fiore
para el Final de los Tiempos
"Temo que la desgracia no se abata sobre mí si yo me callo, si estoy más atento a mi indignidad que a Tu apoyo, Oh Cristo!! Yo miro lo que soy, y estoy confundido de hablar!; considero lo que debo y me espanto de callar..." (Joaquín de Fiore).
"¡Dios disipará los huesos de aquellos que buscan agradar a los hombres porque Dios los desprecia!". (Joaquín de Fiore).
"... si alguno queda todavía de la raza de Loth, se apresure a huir del país de los sodomitas [los homosexuales y las lesbianas]!; y que si alguno queda de la familia de Noé, reingrese en el Arca [la práctica del Arcano, Los Tres Factores] entre aquellos que serán salvados del diluvio." (Joaquín de Fiore).
"… Los acontecimientos se precipitan. Ellos premonicionan tanto más la vetustez del mundo, en la forma de olas hirvientes, que desde ya las ruinas todas cercanas prefiguran el cataclismo final parecidas a los signos de la muerte". (Joaquín de Fiore).
"MAS LOS IMPÍOS NO LO CREEN, LA AMBICIÓN ENDURECE SUS CORAZONES PESADOS. ELLOS NO QUIEREN QUE EL MUNDO PEREZCA, AQUELLOS A LOS CUALES EL REINO DE LOS CIELOS ES ODIOSO,..." (Joaquín de Fiore).
El Abad y Profeta Joaquín de Fiore (1130-1202), una Reencarnación del Profeta Elías... en su "Prefacio" al "Liber de Concordia Noui ac Veteris Testamenti" (Libro de Concordancia del Nuevo y del Antiguo Testamento), advierte que
"Los signos descritos en el Evangelio muestran claramente el terror y la ruina del siglo que transcurre y que debe perecer."
Proclamar los tiempos del fin como si fueran ya inminentes en la época en que se anuncian, es propio del Espíritu de la Profecía, no únicamente en Joaquín de Fiore, sino también en las Profecías del Antiguo y del Nuevo Testamento:
"Vino a mí palabra de YHVH, diciendo: Tú, hijo de hombre, así ha dicho YHVH el Señor a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra." (Ezequiel, 7: 1-3).
"Tocad trompeta en Sión, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de YHVH [IEUE], porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape. Su aspecto, como aspecto de caballos, y como gente de a caballo correrán. Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla. Delante de él temerán los pueblos; se pondrán pálidos todos los semblantes. Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán el muro; cada cual marchará por su camino, y no torcerá su rumbo. Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán. Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones. Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y YHVH dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de YHVH, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo? Por eso pues, ahora, dice YHVH, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón [con verdadero arrepentimiento], y no vuestros vestidos [no con ira, ni con odios, ni violencias], y convertíos a YHVH vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira [rigor] y grande en misericordia, y que se duele del castigo. ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para YHVH vuestro Dios? Tocad trompeta en Sión, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de YHVH, y digan: Perdona, oh YHVH, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella." (Joel, 2: 1-17)
"Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración." (1 Pedro, 4: 7).
"... Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice YHVH. Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice YHVH. Extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los habitantes de Jerusalén, y exterminaré de este lugar los restos de Baal, y el nombre de los ministros idólatras con sus sacerdotes; y a los que sobre los terrados se postran al ejército del cielo, y a los que se postran jurando por YHVH y jurando por Milcom; y a los que se apartan de en pos de YHVH, y a los que no buscaron a YHVH, ni le consultaron. Calla en la presencia de YHVH el Señor, porque el día de YHVH está cercano;..." (Sofonías, 1: 2-7).
"... Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. [...] y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio [el Evangelio Eterno] del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.[...] Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! [...] Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. [...] E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación [esta Quinta Raza Raíz Aria, esta humanidad] hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis..." (Mateo, del Capítulo 24).
"Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca." (Apocalipsis, 1: 3).
Aunque en verdad el "día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo" nuestro "Padre" que está en los cielos, estamos ya "en el final de los tiempos"...
"Final de los tiempos", anunciados en las visiones proféticas de Joaquín de Fiore...
Así lo ha proclamado "con todo el Celo maravilloso de un Elías", el Abad "de Espíritu profético"... Joaquín de Fiore:
"Los signos descritos en el Evangelio muestran claramente el terror y la ruina del siglo que transcurre y que debe perecer. ¡No creo pues vano someter a la vigilancia de los fieles, por la producción de esta obra, estas cosas que Él me ha dado, a mí indigno de conocer! No creo vano excitar así por mi voz y asimismo por mis exclamaciones los corazones entumecidos de los soñolientos, si se despiertan de este modo al desprecio del mundo, gracias al nuevo modo de exposición de los misterios que emprendo, ya que para ellos las admoniciones extensas y múltiples de nuestros padres han perdido de su peso por las fastidiosas repeticiones."
"Temo que la desgracia no se abata sobre mí si yo me callo, si estoy más atento a mi indignidad que a Tu apoyo, Oh Cristo!! Yo miro lo que soy, y estoy confundido de hablar!; considero lo que debo y me espanto de callar. La desproporción de mi vida con la tarea que me incumbe me impone el silencio, el pensamiento del juicio me incita a la palabra. Porque no sé, y Tú mismo sabes Señor, lo que releva de la equidad de Tu juicio."
"A la verdad, si nosotros decimos que estamos sin pecado, nos mentiríamos a sí mismos, y la verdad no estaría en nosotros."
"Luego, ¿qué debo hacer? ¿Debo huir? ¿Debo audazmente rechazar de mi cuello el yugo que pesa? ¿Mas dónde podré ir lejos de Tu espíritu? ¿Dónde me refugiaré lejos de Tu faz? [de la Faz del Señor Metratón Sar haPanim] ¡Si subo en el cielo, Tú estás allá!; si desciendo en el infierno, Tú estás allá. Si huyo a Tharsis, me encuentro detenido en mi huida, una tempestad levantada contra mí estalla."
"Si soy precipitado al mar, me hundo en el limo, e inmediatamente un monstruo marino se precipita y me engulle, extraño, cautivo. Es pues mejor confiarme a Ti, que tienes piedad de todos!; es mejor que, presumiendo Tu gracia, yo me remita a Tu clemencia, suplicando que Tú mismo lleves en cualquier suerte la delantera favoreciendo mis acciones, que Tú me acompañes ayudándome y que, como Tú hiciste antiguamente atravesar a Tu pueblo a pie seco, el Mar Rojo, dígnate guiarme a mi también en medio de tantas olas desbordantes…"
"Y haga el cielo que pueda evitar así Tú juicio, que pueda evitar la pena del negligente que golpeará a los prevaricadores a los cuales fue confiada, en vista de una distribución la administración del trigo. La voz de Jeremías resuena, proclamando!: “!Los pequeños infantes [los "Niños" del Israel de la parte espiritual, esotérica] imploran del pan, y no hubo ninguno para dárselos…“ Mas leemos también esto, en los versículos precedentes donde la madre de estos pequeños niños es la imagen de Jerusalem!: “¡Tus profetas han tenido para ti visiones vanas y falsas, ellos no han puesto a desnudo tu iniquidad para llamarte a la penitencia!” ¿Mas por qué eso? Sino porque, el hombre es temido más que dios, y la indignidad del frágil polvo más que el juicio de la grandeza divina."
"Pues he aquí de numerosos millares de hombres, que una tropa numerosa, infinita de pueblos, detrás de las proclamaciones, los címbalos, las paradas de los histriones, afluyen, se precipitan juntas todas a los inicuos espectáculos como de días de fiesta."
"Y sin embargo nosotros vemos eso y lo soportamos!; desviamos la mirada y callamos, durmiendo con aquellos que duermen y no excitando a ninguno a despertar de este mal sueño."
"Alguien podría decir que se trata de una falta perdonable, si el profeta no hubiera reprochado tal actitud a la iglesia negligente, cuando exclamó!: ¡Tus guardianes están todos ciegos, sin inteligencia. Ellos son cual perros mudos, incapaces de ladrar!”
“Mas si suena todavía la hora del perdón divino, corrijámonos a fin de que no sea dicho de nosotros lo que fue dicho terriblemente de ciertos!:"
"!Que sus ojos se oscurecen y no ven más, y hacen sin tregua tambalear [con lujurias, fornicaciones, adulterios] sus riñones.! »
“Reprobemos nuestra propia negligencia, por temor de que el Señor no sobrevenga en una hora que no esperábamos, separándonos así como él nos ha amenazado, y no nos indique nuestro lugar entre los hipócritas.”
"Enmendad, oh pueblo, la dureza de vuestros corazones. ¿Por qué os consagráis a las cosas que son de este mundo [el becerro de oro] y rebuscáis la ciencia [intelectual, materialista] que es de la tierra!?"
"¿No sabéis que hay que proponernos por modelo la ciencia [Gnóstica] que es del cielo? ¿Por qué entonces aprendéis a iniciar la guerra contra los enemigos de vuestro cuerpo [los enemigos de la salud], y no resistís de la misma manera a los adversarios [los "yoes" o defectos psicológicos] de vuestra alma?"
"Así que escuchad y comprended, por temor de que no nos ocurra lo que ocurrió, en los días de Noé, a aquellos que cuidaban a las risas [fiestas mundanas] y a los regocijos [carnavales, deportes violentos, etc.,], lo que sucedió a los comensales ávidos de riquezas terrestres y abandonando las obras del Señor!; escuchad y comprended, por temor de que este día no os sorprenda repentinamente."
"!Bastante digo, bastante!! ¡No corráis más detrás de tales excesos, porque estos tiempos no son de alegría [mundana], sino de aflicción y de lágrimas! [de verdadero arrepentimiento], porque todos los momentos no son para consagrar a los juegos, todas las cosas no son para subordinarlas a los placeres!; mas algún tiempo y algunas cosas al combate.!"
"Me corresponde a mí predecir la guerra [la guerra interior, contra nuestros propios defectos psicológicos], corresponde a vosotros correr a las armas! [para la última gran batalla final, interna, dentro de cada uno de nosotros, contra los enemigos del alma, del Espíritu]; me corresponde a mí subir a la altura de la montaña [Esotérica, Interior] y de señalaros la aproximación de los enemigos [psicológicos, en pensamientos, sentimientos y acciones] de tal manera que a mi señal vosotros podáis huir hacia refugios más seguros [cuando llegue el momento del "rescate" de las almas...]. Porque, aunque yo soy un observador indigno, he previsto bien mucho tiempo con anticipación, las guerras que deben surgir."
"Vosotros que sois los dignos soldados de Cristo, abjurad las obras de las tinieblas y revestíos de las armas de luz."
"Si yo ceso de ejecutar el corniño, apareceré culpable de vuestra sangre, y si descuidáis vuestras espadas por mi falta, vosotros pereceréis. Porque de más en más devienen numerosos en este mundo aquellos de los que el Señor ha dicho!:"
“!Yo no he enviado estos profetas, y ellos han corrido.” Para evitar las decepciones de tales adivinadores he asumido la obra presente ["Libro de Concordancia del Nuevo y del Antiguo Testamento·"], difícil si ya pienso a mis solas fuerzas, mas fácil si por perfeccionarla, me uno al Cristo.”
"… Los acontecimientos se precipitan. Ellos premonicionan tanto más la vetustez del mundo, en la forma de olas hirvientes, que desde ya las ruinas todas cercanas prefiguran el cataclismo final parecidas a los signos de la muerte".
"MAS LOS IMPÍOS NO LO CREEN, LA AMBICIÓN ENDURECE SUS CORAZONES PESADOS. ELLOS NO QUIEREN QUE EL MUNDO PEREZCA, AQUELLOS A LOS CUALES EL REINO DE LOS CIELOS ES ODIOSO, NI QUE SE DERRUMBE EL IMPERIO DE LOS EGIPCIOS [aquellos cuyo reino es de este mundo, que viven conforme a las obras de la carne, que no crucifican la carne con los afectos y las concupiscencias], aquellos que no aman a los habitantes de Jerusalem. [es decir, a los Iniciados, a los Israelitas Esotéricos de la parte Espiritual.] Mas ¿por qué pues esparcir estas verdades preciosas delante de tales gentes?, ¿por qué de tales personas aceptar la pesada carga de tales trabajos? ¿Escribir estos trabajos? Yo sufro todo, dijo el apóstol, a causa de los elegidos. Y si el Cristo ha muerto por ellos, ¿cómo un hombre se descuidaría de emplear los dones que ha recibido por ellos, y de permitirles develarles el significado de los símbolos, de huir a tiempo la faz del arco?"
"Así que, por mi parte, daré en mi medida, los presagios.”
"Presagios" dados por Joaquín de Fiore en su "Libro de las Concordancias del Nuevo y del Antiguo Testamento".
Joaquín de Fiore en su "Conclusión del Libro de las Concordancias... ", termina diciendo:
"Habiendo pues, con la gracia de Cristo, terminado esta pequeña obra, me encuentro en la obligación de responder a aquellos que me acusen de presunción, que la he emprendido solamente impulsado por el único sentimiento de la caridad, porque sé bien que está escrito en el libro de los Salmos!: "¡Dios disipará los huesos de aquellos que buscan agradar a los hombres porque Dios los desprecia!". Que ellos sepan pues que no he comenzado este libro ni por una presunción orgullosa, ni por una suerte de seguridad en la piedad, ni por un aseguramiento formal en la fuerza de mi espíritu, mas porque el tiempo era llegado de decir al mundo estas cosas que acabo de decir. Aquel que en todos los siglos multiplicó sus obras y que las termina como Él quiere y cuando Él quiere, ha querido que estos secretos fueran revelados a sus servidores en este libro, no para dar una pastura a su curiosidad, mas para proporcionarles una advertencia necesaria, a fin de que sepamos cuántos flagelos son preparados para castigar nuestros pecados!; y que si alguno queda todavía de la raza de Loth, se apresure a huir del país de los sodomitas [los homosexuales y las lesbianas]!; y que si alguno queda de la familia de Noé, reingrese en el Arca entre aquellos que serán salvados del diluvio."
"Eran santos aquellos a los cuales fue dicho!: "¡Él no os ha dado saber el tiempo y el momento que el Padre establece en toda su omnipotencia.!" ¿Mas a qué, justamente, habría servido a ellos de saber estas cosas? Es a nosotros, que contemplamos, y no a los discípulos que no debían ver, que fue dicho!: "¡Cuando vosotros viereis estas cosas, entonces el Hijo del Hombre se acerca...!"
"Ahora, esto no es porque yo ame las alabanzas de los hombres o la recompensa del favor, todas aquellas adulaciones que es impío de desear o de esperar, que he compuesto esta obra, y me remito a Dios del pago de mi labor. Y yo ruego a mi lector, si alguno se digna leer esto, que quiera bien desahogarse por mí delante del Dios todo poderoso, en largas y fervientes oraciones, a fin de que si en la venida de estos días de los cuales hemos hablado me encuentre viviente, Él me conceda combatir el buen combate por la fe de Cristo, y de alcanzar con los confesores de Cristo al reino celestial."
"Amen. Amen. Amen."
Efectivamente, "en la venida de estos días", y en los cuales estamos en este final de los tiempos, Joaquín de Fiore estuvo Viviente, es decir, Redivivo o Reencarnado en nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú, el profeta Elías Reencarnado, el Primer Testigo del Apocalipsis, acompañando al Cristo Encarnado en nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, EL QUINTO ÁNGEL DEL APOCALIPSIS, para finalmente venir también Reencarnado el Segundo y Último Testigo del Apocalipsis, el Profeta Moisés, Reencarnado en el V.M. Thoth-Moisés, para redargüir
"... al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio: De pecado ciertamente, por cuanto no creen [no tienen Fe Verdadera] en mí [en El Cristo Verdadero cada vez que se Reencarna]; Y de justicia, por cuanto voy al Padre [el Maestro de Justicia], y no me veréis más; Y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo [Yavé, adorado por las multitudes del mundo, Barrabás, el Genio del Mal] es juzgado."
¡Como fue juzgado "aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás," el Anticristo Yavé, para vergüenza y confusión perpetua (y a todos sus adoradores que no se arrepintieron, o que no se arrepientan), y lanzado en el abismo de perdición, por el Quinto Ángel del Apocalipsis y el Cristo Encarnado en nuestro Venerable y Amado Maestro SAMAEL AUN WEOR!:
"Y EL quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo en la tierra; y le fué dada la llave del pozo del abismo." (Apocalipsis, 9: 1).
"Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con Él." (Apocalipsis, 12: 9).
"Y el quinto ángel derramó su copa sobre la silla de la bestia; y su reino se hizo tenebroso, y se mordían sus lenguas de dolor; Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras." (Apocalipsis, 16: 10-11).
"Y VI un ángel descender del cielo, que tenía la llave del abismo, y una grande cadena en su mano. Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años; Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre Él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo." (Apocalipsis, 20: 1-3).
"¡Ay, Ay, de aquellos que traicionen la Obra de mi Padre!" (Palabras textuales del Quinto Ángel del Apocalipsis nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, en su Grandiosa Obra "El Mensaje de Acuario", Capítulo "XXVIII").
Día del Shabbath del
24 de Julio del Año 2010
- Revisado y ampliado el Día Domingo
24 de Julio del Año 2011 -
De todo Corazón
Para toda la pobre Humanidad Doliente
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del
V.M. THOTH-MOISÉS
Índex - Guía Práctica del Estudiante Gnóstico -
El Rescate en las Astronaves Extraterrestres
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