"NO NOS DEDICAREMOS JAMÁS A CONVENCER INCRÉDULOS"

Enseñanzas de nuestro V.M. Samael Aun Weor:

"Les aseguro a ustedes que si vieran aquí al Maestro Hilarión o a Morya, o al conde de Saint Germain; si vinieran a vivir aquí con nosotros, en nuestro ambiente, los primeros días ustedes no saldrían de esas casas; los cinco millones de pseudo-ocultistas, espiritualistas y simpatizantes, se desvivirían por conocer a los Maestros."

"Después, ¡quién sabe si hasta el saludo les quitarían!"

"Afiliados o simpatizantes de estos estudios, los hay por millones, pero a la hora de la prueba, a la hora de tener realmente que resolverse, de tener que definirse, en verdad, por el Ser o no Ser de la filosofía, todos ven la cosa tan grave que huyen despavoridos, no queda uno. La mayor parte de las personas buscan estos estudios por diversión, como quien va a los toros o al cine."

"La Maestra Helena Petrovna Blavatsky tuvo que sufrir muchas vejaciones y humillaciones."

"No obstante tuvo que haber obrado prodigios y maravillas demostrando sus poderes para convencer a los incrédulos; esa fue su misión, por cierto muy dura, pues cuando se ha convencido a diez incrédulos, vienen mil; cuando se ha convencido a mil, vienen diez mil; y así, ¿cuándo vamos a terminar de convencer incrédulos?"

"Nosotros, por nuestra parte, estamos cumpliendo una misión trascendental: entregar el mensaje a la humanidad. Y en nuestro caso concreto, no nos dedicaremos jamás a convencer incrédulos; nos dedicaremos, exclusivamente, a formar el Ejército de Salvación Mundial y a trabajar de acuerdo con el Círculo Consciente de la Humanidad Solar, sobre los planes de una nueva civilización y una nueva cultura."

"A pesar de que llevamos treinta y cinco años haciendo esta labor, considero que estamos empezando. Hay unos cinco millones de gnósticos esparcidos en el mundo, que estudian nuestra doctrina. Pero, con todo, considero que estamos en el comienzo de esta gran obra."

"El mensaje que debemos entregar se divide en tres partes: la primera es el Kinder; la segunda es la Enseñanza Superior, contenida en los Mensajes de Navidad de cada año; y hay una tercera parte que es más trascendental."

"No trataré de convencer incrédulos, no perderé el tiempo en cosas inertes. El que quiera aceptar la doctrina que la acepte; el que quiera rechazarla, que la rechace; que cada cual la interprete con su mente, como bien quiera. El que quiera creer, que crea; el que no quiera creer, que no crea. Eso no nos interesa."

"Obviamente, no podemos esperar que el Anticristo de la Falsa Ciencia, vaya a dar su brazo a torcer, así porque sí. Los conocemos muy bien; sabemos que sus seguidores son soberbios, creen que lo saben todo. Lo más seguro es que lanzarán contra nosotros sus ataques y su baba difamatoria, pero eso nos tendrá sin cuidado."

"A nosotros no nos va a suceder lo que a Madame Blavatsky, que la mataron con tantas calumnias, que murió de tristeza, y por eso la llaman 'la gran mártir del siglo pasado'. A nosotros no nos dolerán las calumnias de la gente. 'No soy más porque me alaben, ni menos porque me vituperen; yo siempre soy lo que soy' ".

"De manera que si dicen, que digan; si no dicen, que no digan. Una sola cosa es la que nos interesa: ¡entregar el mensaje, y eso es todo!"

"Hablamos así, apoyados en la experiencia. Podríamos dar muchas demostraciones, pero no tiene caso. Convencer incrédulos, es un gran error. Eso fue, precisamente, lo que llevó a la muerte a Madame Blavatsky. Es claro que la mujer resulta exquisitamente sensible, y al verse ella tan vejada públicamente, humillada y calumniada, enfermó y murió."

"Sabemos, pues, lo que es la humanidad. Conocemos aquella sonrisa sutil de los incrédulos. Y ya dijimos anteriormente, que si hoy con vencemos a diez mil escépticos, mañana nos llegarán un millón de los mismos, y nunca terminaríamos esa tarea absurda. Nosotros somos, en ese sentido, más prácticos: entregamos las Claves para que cada cual se
convenza a sí mismo. Si es que alguien quiere convencerse, que experimente 'en su propio pellejo', y no en el nuestro."

"Enseñamos, por ejemplo, cómo salir en Cuerpo Astral, para que cada cual se convenza por sí mismo. Enseñamos el sistema para meter el cuerpo físico dentro de la Cuarta Dimensión, para que cada cual vaya, en cuerpo de carne y hueso, a experimentar las cosas del ultra. Así, quienes quieran ver, oír y palpar las grandes realidades de los Mundos Superiores, tendrán que tomarse la molestia de trabajar sobre sí mismos."

"Les entregamos los secretos del Gran Arcano y la doctrina escrita en muchos libros, que se encuentran ya en muchas partes del planeta Tierra. Estamos haciendo el trabajo que nos encomendó el Círculo Consciente de la Humanidad Solar: de formar el Movimiento Gnóstico; y éste será cada vez más poderoso. Son muchas, miles de personas las que estudian nuestros libros, y se multiplicarán mucho más en el futuro." (Enseñanzas de nuestro V.M. Samael Aun Weor).

*****

"Recuerdo cuando empecé con el Movimiento Gnóstico. Por ahí, unas tres o cuatro personas me seguían y en verdad yo había puesto todo mi corazón en esta gente, luchando por ayudarles: Que salieran en Cuerpo Astral, que la Meditación, que en el estudio de la Gnosis, etc. Logré formar cierto grupito; todo aguardaba entonces, menos que alguien del grupito se retirara, puesto que había venido de lleno, dedicado a formar ese grupito con mucho amor."

"Claro, cuando uno de los del grupo se retiró, sentí como si me hubieran clavado un puñal en el corazón. Dije: 'Pero si yo he luchado tanto por este amigo; si yo quería que él marchara por la Senda como debía ser; si yo no le he hecho ningún mal, ¿por qué me traiciona?' Se afilió a otra Escuela. Todo pensaba, menos que alguien que está recibiendo las Enseñanzas, pudiera afiliarse a otra Escuelita. Sin embargo, resolví continuar estoicamente con mi trabajo."

"Fueron aumentando en el grupo y llegó el día en que había mucha gente."

"Por aquellos días se me dijo en los Mundos Superiores, que 'el MOVIMIENTO GNÓSTICO era un tren en marcha, y que unos pasajeros se bajaban en una estación y que otros subían en otra estación; que más allá bajaban otros y mucho más allá subían otros'. Conclusión: Era un tren en marcha y yo era el maquinista que iba conduciendo la locomotora. 'Por lo tanto, no debería preocuparme'..."

"Así lo entendí, y realmente, más tarde lo pude comprobar: Unos pasajeros subían en una estación y se bajaban más adelante, y así sucesivamente. Desde entonces me volví estoico. Vi también que se retiraba uno y llegaban diez."

" 'Bueno, dije, entonces no hay por qué preocuparse tanto'. Desde aquella época, pues, después de un gran sufrimiento por uno que se retiró, aprendí que muy raro es el que llega a la estación final. Eso me costó bastante dolor. Que hoy se retira un hermano, ¡qué le vaya bien!"

"Ya no soy aquél que se llenaba de terrible angustia, desesperado por el hermanito; esos tiempos ya pasaron."

"Que se retira uno, llegan diez, llegan veinte... ¿Qué es uno cuando hay tanta gente? Por gente no debemos pelear; eso es claro."

"Todos están sometidos a la Ley del Péndulo: Los que hoy se entusiasman por la Gnosis, mañana se desilusionan. Eso es normal, todos viven dentro de esa mecánica."

"Aprendí, entonces, a ver las dos caras de cada persona. ¿Se afilia alguien a la Gnosis? La ayudo y todo, pero estoy absolutamente seguro que ese alguien no va a permanecer con nosotros toda la vida, que ese alguien no va a llegar a la estación final. Como lo sé por anticipado, pues estoy 'curado en salud' ".

"Me he colocado, exactamente, en el centro del Círculo Mágico para ver todo lo que en círculo va pasando: cada circunstancia, cada persona, cada acontecer, cada suceso con sus dos caras, positiva y negativa. Si uno se sitúa en el centro y ve pasar todo a su alrededor, sin tomar partido por la parte positiva o por la parte negativa de cada cosa, pues, se evita muchos desengaños, muchos sufrimientos."

"El error más grave en la vida es querer ver nada más que una cara de cualquier cuestión, una cara de una amistad, una cara de una circunstancia, una cara de un objeto cualquiera, una cara de un acontecer. Eso es grave porque todo es doble."

"Cuando viene la parte negativa, entonces siente uno que le clavan siete puñales en el corazón."

"Hay que aprender a vivir mis amigos, hay que saber vivir, si ustedes quieren llegar lejos, no como muchos. Porque si ustedes únicamente ven una cara nada más, no ven la antítesis, la otra cara, la fatal, tienen que pasar por muchos desengaños, por muchos desencantos, por muchos sufrimientos; terminan enfermos y al fin mueren."

"La pobre BLAVATSKY, por ejemplo, la mataron. ¿Quiénes la mataron? Todos sus calumniadores y detractores y enemigos secretos, y amigos (o esos que se dicen 'amigos'). Sencillamente la asesinaron; no con pistolas ni con cuchillos, no, no, no; hablaron mal de ella, la calumniaron públicamente, la traicionaron, etc., etc., etc., y otras tantas hierbas. Conclusión: murió la pobre llena de sufrimiento..."

"Yo francamente, lo lamento mucho. Pero ese gusto si no se lo voy a dar a todos los hermanitos del Movimiento. Yo veo, en cada hermanito, dos caras. Un hermano que hoy está con nosotros, que estudia nuestra Doctrina, lo aprecio, lo amo, pero el día en que se retira, para mi es normal que se retire; más bien me extraño cuando alguien dura demasiado."

"Pero, para aprender esta horrible lección, tuve que sufrir fuertemente. Los primeros, sí, fue como si me clavaran un puñal en el corazón; ya, después, me volví como mejor, parece que me salió un callo en el corazón."

"De manera que lo de la Blavatsky no me va a suceder, porque yo estoy mirando las dos caras de cualquier cuestión; estoy sí, en una tercera posición: En la posición en que está el corazón cuando se está preparado para su sístole. Él está en estado de alerta, absorbiendo (en sus profundidades), preparando, organizando, para luego recogerse, comprimirse y lanzar la sangre en todo el organismo. Ese tercer aspecto es muy útil. Mejor dicho, considero que mejor es vivir uno en el centro de un Círculo Mágico, que en los extremos del Péndulo. Ese centro, en el Oriente, en la China, especialmente, se llama el 'TAO' ".

"Tao es el TRABAJO ESOTÉRICO-GNÓSTICO, Tao es el CAMINO SECRETO, Tao es el INRI, Tao es el SER. Cuando uno vive en el centro del círculo, pues no está metido dentro de ese jueguito mecánico de la Ley del Péndulo, no está sometido a las alternativas esas de angustia y de elegía, de triunfo y de fracaso, de alegría y de dolor, de optimismo y pesimismo, etc., no; se ha liberado de la Ley del Péndulo, eso es obvio."

"Pero, repito, hay que aprender a ver, cada cosa, en sus dos caras: Positiva y Negativa, y no identificarse ni con la una ni con la otra, porque ambas son pasajeras, todo pasa; en la vida, todo pasa..." (Enseñanzas de nuestro V.M. Samael Aun Weor).

 

Índex - Gnosis - La Voz del Águila-
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