V.M. JESUS EL CRISTO
 

LA RESURRECCIÓN
DE
NUESTRO
SEÑOR JESÚS
EL CRISTO


 

LA RESURRECCIÓN
DE
NUESTRO SEÑOR JESÚS EL CRISTO

Damos Fe y Testimonios Fieles y Verdaderos de que nuestro Señor Jesús el Cristo, es el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto, el Hijo del Dios Viviente, el Hijo Muy Amado del Padre, el Cristo Vivo y Resurrecto, el Adorable Salvador del Mundo.

"Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero."

"Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre."  (Juan 8: 17-18).

"Pues yo he de morir, descender a los infiernos y al tercer día resucitar de entre los muertos, pues el Padre me ha dado vida para que tenga vida en mí mismo y en virtud de esa vida del Padre todo ha de ascender conmigo como es menester que todo ascienda hacia la plenitud de Dios". (De la Obra "El Vuelo de la Serpiente Emplumada" que contiene El Evangelio del Apóstol Judas de Kariot).

Testimonios que dan FE
de que nuestro Señor
JESÚS EL CRISTO
ES EL CRISTO VIVO
Y RESURRECTO

En los Escritos de la Sagrada Gnosis del Cristianismo Primitivo, hay muchos Testimonios Verdaderos, que dan FE, de que nuestro Señor Jesús el Cristo Resucitó con su mismo Cuerpo Físico, después de haber sido crucificado, muerto y sepultado.

Y por lo que se refiere a nuestra FE, en efecto, hemos conocido al Hijo del Hombre y hemos creído [hemos tenido Fe] que ÉL resucitó de entre los muertos. Y de ÉL es del que decimos: “ÉL se convirtió en la destrucción de la muerte”; por consiguiente, es grande Aquel en quien se cree [se tiene Fe]. Grandes son los que creen [tienen Fe].” (“Tratado sobre la Resurrección”, Texto del Cristianismo Gnóstico Primitivo de los Gnósticos Valentinianos).

"Jesús, después de la Resurrección, confió la Gnosis primeramente a Santiago el Justo, a Pedro y a Juan; éstos a su vez la transmitieron al resto de los Doce (Apóstoles), y los Doce a los Setenta, uno de los cuales era Bernabé." ("Hypotyposeis", Libro VII, de Clemente de Alejandría, citado por "Eusebio de Cesarea", "Historia Eclesiástica", "Libro 2".)

- I -
"EL CRISTO VIVO"

Transcribamos el Hermosísimo Testimonio que un soldado en la “Gran Guerra”, da de su encuentro físico, real, verdadero, con nuestro Señor Jesús el Cristo Vivo y Resurrecto, citado por el escritor Don Mario Roso de Luna en su obra “El Libro que Mata a la Muerte o Libro de los Jinas", citado también por nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor en Su Sagrada y Grandiosa Obra "El Mensaje de Acuario" y de cuya Sublime Obra tomamos estos Testimonios:

"Aunque parezca increíble, el Adorable Salvador del mundo, estuvo trabajando como enfermero en los campos de batalla, durante la primera y segunda guerra mundial."

"Vamos a transcribir el conmovedor relato de Don Mario Roso de Luna, el insigne escritor teosófico. Este relato lo encontramos en el libro "Que mata a la muerte", o libro "De los Jinas", obra formidable de Don Mario. Veamos:"

"Extrañas narraciones llegaban a nosotros en las trincheras. A lo largo de la línea de trescientas millas que hay desde Suiza hasta el mar, corrían ciertos rumores, cuyo origen y veracidad ignorábamos nosotros. Iban y venían con rapidez, y recuerdo el momento en que mi compañero Jorge Casay, dirigiéndome una mirada extraña con sus ojos azules, me preguntó si yo había visto al amigo de los heridos, y entonces me refirió lo que sabía respecto al particular. Me dijo que, después de muchos violentos combates, se había visto un hombre vestido de blanco inclinándose sobre los heridos. Las balas lo cercaban, las granadas caían a su alrededor, pero nada tenía poder para tocarle. Él era un héroe superior a todos los héroes, o algo más grande todavía. Este misterioso personaje, a quien los franceses llaman "el camarada vestido de blanco", parecía estar en todas partes a la vez: en Nancy, en la, Argona, en Soissons, en Iprés; en dondequiera, que hubiese hombres hablando de él con voz apagada. Algunos, sin embargo, sonreían diciendo que las trincheras hacían efecto en los nervios de los hombres. Yo, que con frecuencia era descuidado en mi conversación, exclamaba que para creer tenía que ver, y que necesitaba la ayuda de un cuchillo germánico que me hiciera, caer en tierra, herido. Al día siguiente los acontecimientos se sucedieron con gran viveza en este pedazo del frente. Nuestros grandes cañones rugieron desde el amanecer hasta la noche, y comenzaron de nuevo a la mañana. Al medio día recibimos orden de tomar las trincheras de nuestro frente. Estas se hallaban a doscientas yardas de nosotros y no bien habíamos partido, comprendimos que nuestros gruesos cañones habían fallado en la preparación. Se necesitaba un corazón de acero para marchar adelante pero ningún hombre vaciló. Habíamos avanzado ciento cincuenta yardas cuando comprendimos que íbamos mal. Nuestro capitán nos ordenó ponernos a cubierto, entonces precisamente fui herido en ambas piernas. Por misericordia divina caí dentro de un hoyo. Supongo que me desvanecí, porque cuando abrí los ojos me encontré solo. Mi dolor era horrible; pero no me atrevía a moverme porque los alemanes no me viesen, pues estaba a cincuenta yardas de distancia, y no esperaba a que se apiadasen de mí. Sentí alegría cuando comenzó a anochecer. Había junto a mí algunos hombres que se habrían considerado en peligro en la oscuridad, si hubiesen pensado que un camarada estaba vivo todavía. Cayó la noche, y bien pronto oí unas pisadas no furtivas, sino firmes y reposadas, como si ni la oscuridad ni la muerte pudiesen alterar el sosiego de aquellos pies. Tan lejos estaba yo de sospechar quién fuese el que se acercaba, que aunque percibí la claridad de los blancos en la oscuridad, me figuré que era, algún labriego en camisa, y hasta se me ocurrió si sería una mujer demente. Mas de improviso, con un ligero estremecimiento, que no sé si fue de alegría o de terror, caí en la cuenta que se trataba del "camarada vestido de blanco", y en aquel mismo instante los fusiles alemanes comenzaron a disparar. Las balas podían apenas errar tal blanco, pues él levantó sus brazos como en súplica, y luego los retrajo, permaneciendo al modo de una de esas cruces que tan frecuentemente se ven en las orillas de los caminos de Francia. Entonces habló; sus palabras parecían familiares; pero todo lo que yo recuerdo fue el principio: "Sí, tú has conocido"... Y el fin: "Pero ahora ellos están ocultos a tus ojos"...

"Entonces se inclinó, me cogió en sus brazos (a, mí que soy el hombre más corpulento de mi Regimiento), y me transportó como a un niño. Supongo que me quedé dormido, porque cuando desperté, este sentimiento se había disipado. Yo era un hombre y deseaba saber lo que podía hacer por mi amigo para ayudarle y servirle. Él estaba mirando hacia el arroyo, y sus manos estaban juntas, como si orase; y entonces vi que él también estaba herido. Creí ver como una herida desgarrada en su mano, y conforme oraba, se formó una gota de sangre que cayó a tierra. Lancé un grito sin poderlo remediar, porque aquella herida me pareció más horrorosa que las que yo había visto en esta amarga guerra."

"Estáis herido también (dije con timidez) Quizá me oyó, quizá lo adivinó en mi semblante; Pero contestó gentilmente: Esa es una antigua herida, pero me ha molestado hace poco". Y entonces noté con pena que la misma cruel marca aparecía en su pie. Os causará admiración el que yo no hubiese caído antes en la cuenta; yo mismo me admiré. Pero tan sólo cuando yo vi su pie, le conocí: "EL CRISTO VIVO". Yo se lo había oído decir al Capellán unas semanas antes pero ahora comprendí que él había venido hacia mí (hacia mí, que le había distanciado de mi vida en la ardiente fiebre de mi juventud) Yo ansiaba hablarle y darle las gracias; pero me faltaban las palabras. Y entonces él se levantó y me dijo: "Quédate aquí hoy junto al agua; yo vendré por ti mañana; tengo alguna labor para que hagas por mí". En un momento se marchó; y mientras lo espero, escribo esto para no perder la memoria de ello. Me siento débil y solo, y mi dolor aumenta; pero tengo su promesa; yo sé que él ha de venir mañana por mí"."

"Hasta aquí el relato de un soldado, trascrito por Don Mario Roso de Luna en el libro "Que mata a la muerte". Este hecho concreto está demostrando hasta la saciedad que Jesús vive todavía con el mismo cuerpo físico que usó en la Tierra Santa." (De la "Introducción" "Enseñanzas secretas del Divino Rabí de Galilea", de "El Mensaje de Acuario" por nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

(Nota: Don Mario Roso de Luna explica en su libro citado, que de este relato se hizo referencia en "la revista escocesa "Vida y Obras".)

***

Damos FE y Testimonio Verdadero de que nuestro Señor Jesús el Cristo es El Cristo Vivo y Resurrecto y que conserva su mismo Cuerpo Físico con el cual Resucitó de entre los Muertos.

Todo Maestro Resurrecto es un “Mutante” y puede Vivir con su Cuerpo Físico Resurrecto en la Cuarta Dimensión o Mundo de los Jinas, y hacerse visible físicamente en cualquier lugar del Planeta, asumiendo a Voluntad la forma física que quiera, como la de un Niño, por ejemplo… Así nos lo Enseña La Sagrada Gnosis del Cristo, como consta en las Enseñanzas Gnósticas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor (el Quinto Ángel del Apocalipsis, el Verdadero Avatara de Acuario y el Verdadero Cristo Rojo de Acuario), de nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú (el Profeta Elías Reencarnado, el Primer Testigo del Apocalipsis), y del Venerable Maestro Thoth-Moisés (el Profeta Moisés Reencarnado, el Segundo Testigo del Apocalipsis).

De niño, cuando tenía entre dos y tres años de edad, se me materializó físicamente nuestro Señor Jesús el Cristo como un Niño a quien Reconocí como nuestro Señor Jesús el Cristo,  y Lo llamé por tres veces con las palabras: “¡Niño Jesús!” Esta experiencia no fue un sueño, sino un hecho real que me sucedió aquí en el mundo físico tridimensional…

Damos FE y Testimonios de que nuestro Señor JESÚS EL CRISTO es EL CRISTO VIVO Y RESURRECTO, y el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto, CON SU MISMO CUERPO FÍSICO CON EL CUAL RESUCITÓ AL TERCER DÍA DE ENTRE LOS MUERTOS.

Muchas veces me he vuelto a encontrar con nuestro Señor Jesús el Cristo Vivo y Resurrecto, y de lo cual hemos dado antes Testimonios, como dijera el Apóstol Pablo de Tarso:

"CIERTO no me es conveniente gloriarme; mas vendré á las visiones y á las revelaciones del Señor."

"Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo."

"Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe,)"

"Que fué arrebatado al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir."

"De este tal me gloriaré, mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis flaquezas." (2 Corintios, 12: 1-5).

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"Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo: Y después de deshecha esta mi piel, Aun he de ver en mi carne á Dios; Al cual yo tengo de ver por mí, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mis riñones se consuman dentro de mí." (Job, 19: 26-27).

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"Y DESPUÉS de seis días, Jesús toma á Pedro, y á Jacobo, y á Juan su hermano, y los lleva aparte á un monte alto:

Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.

Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Él.

Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.

Y estando aún Él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oíd.

Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.

Entonces Jesús llegando, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

Y alzando ellos sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesús.” (Mateo 17: 1-8).

- II --
Los Saduceos Niegan la Resurrección

“Aquel día llegaron á él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, …” (Mateo 22: 23).

“Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, …” (Lucas 20: 27)

***

En El Talmud de Babilonia hay una amonestación dirigida a los que niegan La Resurrección, donde dice:

“Aquí está una refutación a los que nieguen que la resurrección está enseñada en la Toráh.” (Talmud de Babilonia - Mas. Berachoth 15b  (12) V. Sanhedrin. 92a.)

- III -
Nuestro Señor Jesús El Cristo es El Profeta Prometido por Dios a Moisés "igual que Dios"

NUESTRO SEÑOR (ADONAY) JESÚS EL CRISTO VIVO es el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto.

Nuestro Señor (ADONAY) JESÚS EL CRISTO es el Profeta “igual que” Dios prometido por DIOS a Moisés, como está escrito en el Libro del “Deuteronomio”:

“Profeta de en medio de ti, de entre tus hermanos, IGUAL QUE YO te hará surgir ADONAY tu Dios, a ÉL deberéis escuchar.” (Deuteronomio, 18: 15).

¡NUESTRO SEÑOR JESUS EL CRISTO FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO, DESCENDIO A LOS INFIERNOS Y AL TERCER DIA RESUCITO CON SU MISMO CUERPO FÍSICO DE ENTRE LOS MUERTOS!

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"A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos" (Hechos 2: 33)

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"Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Él á los que durmieron en Jesús." (1 Tesalonicenses, 4: 14-18).

"Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.

Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con Él, que estaban tristes y llorando.

Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de ella, no lo creyeron.

Mas después apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.

Y ellos fueron, y lo hicieron saber á los otros; y ni aun á ellos creyeron.

Finalmente se apareció á los once mismos, estando sentados á la mesa, y censuróles su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído á los que le habían visto resucitado." (Marcos, 16: 9-14)

“Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

“Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11: 25-26).

¡Vivimos en CRISTO y tenemos FE Verdadera en nuestro Señor (ADONAY) Jesús el Cristo Vivo y  Resurrecto y en el CRISTO Interior!

¡Tenemos FE Verdadera en que nuestro Señor JESÚS EL CRISTO y el CRISTO Interior, es la Resurrección y la Vida!

¡Nuestra FE Verdadera está Firmemente establecida en la Conciencia CRISTO y en la Sagrada Gnosis Cristiana y Eterna!

Hace ya cerca de dos años, el Miércoles, 14 de Julio del Año 2010, en una visita que nos hizo en Su Cuerpo Astral el Bendito y Adorable Salvador del Mundo, aquí en el Hogar donde ahora moramos, y estando también conscientemente en mi Cuerpo Astral, me dijo:

Dí a tus hermanos y a Mis hermanos que tengan Fe en Mí y serán libres"!

Así fueron los detalles de esta Sublime Vivencia:

Águila dorada, celestial mensajera de las Misericordias del Padre, del Santo, Bendito Sea, del Dios de Israel, Ángel de Su verdad y Su Espíritu Santo, que descendiendo de las alturas más elevadas, en raudo vuelo presto llegaste acudiendo a nuestras súplicas, a nuestro llamado; y volando en círculos hacia la derecha (*), pasaste por encima de quienes, en éxtasis místico, contemplábamos admirados tus resplandecientes alas doradas y escuchábamos asombrados tus gritos, a medida que velozmente a nuestra humilde morada te acercabas...

(*) Hacia la derecha en sentido horario.

Algunos instantes después de esta visión extra corpórea, astral, del Águila dorada, Espíritu Santo y Mensajera del Padre, y el Ángel de Su Verdad, Su "Sagrada Shejináh", tuvimos la dicha y la honra más grande que a un simple y humilde mortal, el Cielo, por gracia, le pueda dar...

Apareció luego, en nuestro humilde hogar nuestro Señor Jesús el Cristo con vestiduras de colores blanco y café claro (marrón, castaño o carmelita claro), con su cabellera y barba nazarenas, igual a mi estatura, que era su semejanza, y con Palabras llenas de ternura y de infinito Amor, "boca a boca" hablándome "con claridad, y no en enigmas", recibí "el mensaje divino estando de pie y con todos" mis "sentidos no menoscabados, y lo" comprendí "plenamente, como está escrito: 'del todo manifiestamente, y no en palabras oscuras'..." (Números XII, 8.,) y me dijo:

"Dí a tus Hermanos y a mis Hermanos que tengan Fe en Mí y serán Libres..."

***

Mientras escribo estos Testimonios, me viene ahora al recuerdo, una Vivencia muy real que tuve en un Desdoblamiento Astral consciente, con nuestro Señor Jesús el Cristo Vivo, en el Monte de los Olivos...

Estando en una reunión personal, privada, con nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú, mi Esposa y mi persona, el día 22 de Octubre del año de 1996, en la antesala de su Oficina de la Sede Coordinadora del Movimiento Gnóstico, en Santafé de Bogotá, en Colombia, entregándonos las siguientes Enseñanzas, nos dijo nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú:

"El paso por las brasas encendidas al rojo vivo por las que usted pasó caminando tres veces, es la Prueba del Fuego, y la pasó muy bien. Lo hicieron pasar varias veces, probándole la obediencia.."

"¡La Prueba del Fuego se la siguen tirando a uno hasta en la Segunda Montaña!"

Era ya de noche, pero el Venerable Maestro Rabolú nos autorizó para quedarnos un poco más... Estaba muy especial con nosotros, tratándonos con mucho Cariño... Le relaté detalladamente un Desdoblamiento Astral que hacía ya bastante tiempo había tenido, y sentí que ese era el momento para decírselo al Maestro y solícitarle sus Orientaciones:

"En un Desdoblamiento Astral Consciente, me ví en la Cima de una Montaña y desde esa Cima me lancé a volar sobre un Monte lleno de Olivares muy Verdes. Volé por entre este Monte de los Olivos y llegué a un claro del bosque, en el que había un lugar de Oración, un Oratorio. Llegué llamando con Fuerza al Venerable Maestro Jesús El Cristo, diciendo: "¡Jesús Cristo!, ¡Jesús Cristo!, ¡Jesús Cristo!"..., y luego lo vi aparecer desde el fondo del Oratorio... Vino hacia mí caminando con pasos cadentes y majestuosos... Su túnica Azul, estaba cubierta por un Manto Rojo que se movía por la acción del viento... Al acercarse a mí, me hinqué de rodillas, suplicándole que me perdonara mis pecados... ÉL se acercó envolviéndome con su Mano Derecha y cubriéndome con su Manto Rojo... Extasiado de júbilo y con inmensa alegría, le dije: "¡¡¡Te Serviré Siempre!!!" Y luego le pregunté: "¿Qué debo hacer?" Y JESÚS EL CRISTO, mirándome fija y directamente, y con palabras silenciosas me dijo qué era lo que tenía qué hacer... En el fondo y a la entrada del Oratorio del Venerable Maestro JESÚS EL CRISTO, vi que Su Estandarte ondeaba victorioso moviéndose al ritmo de la suave brisa de aquel Monte Sagrado..."

Mientras le estaba relatando al Maestro esta Experiencia Consciente en los Mundos Internos, pudimos notar que nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú estaba muy emocionado, pues estaba llorando... Y al terminar de decírsela, nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú muy emocionado, y con lágrimas en los ojos, nos dijo:

"Esa experiencia es Real, y el Maestro JESÚS no pronunció palabras, porque con la mirada le estaba hablando Intuitivamente a usted, diciéndole que usted sabía lo que tenía o tiene qué hacer... Así hablan los Maestros, Intuitivamente... Sí, usted se Desdobló al Monte de los Olivos y ahí se encuentra el Maestro JESÚS... ÉL es muy Amoroso... Cuando voy en carro por ahí y veo Árboles de Olivos, hago parar el carro y me bajo a deleitarme mírándolos, porque siento una alegría muy grande, algo tan grande que no sé explicarlo... El Árbol de Olivo es el Árbol que más alegría me produce, una sensación muy agradable, muy especial, algo muy grande..."

Entonces le dije:

"Maestro qué grandioso fuera que Usted pudiera allá en su casa, tener su propio Huerto de Olivos..."

Y el Venerable Maestro Rabolú no me respondió, pero me miró en silencio por algunos instantes...

Y luego nos dijo: "¡Tengo muchas Esperanzas en ustedes...! ¡Sigan así como van que tengo muchas Esperanzas...!"

***

Nuestro Señor JESÚS EL CRISTO Vive con su mismo Cuerpo Físico Inmortal y Resurrecto en Estado de Jinas, en la Cuarta Dimensión, y puede hacerlo Visible y Tangible Físicamente en cualquier lugar del Planeta.

- IV -
Testimonio Fiel y Verdadero del Cristo Vivo y Resurrecto en nuestro Señor Jesús el Cristo por nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor el Avatara de Acuario y el Quinto Ángel del Apocalipsis:

“El cuerpo físico de Jesús fue sumergido dentro de los mundos internos, quedó en estado de Jinas; la tumba quedó vacía."

“Pedro corrió al sepulcro y como miró dentro, vio solo los lienzos echados y se fue maravillándose de lo que había sucedido".

"El cuerpo de Jesús fue tratado con las drogas aromáticas y los ungüentos sagrados, luego penetró por la glándula pineal astral del Maestro, así quedó resucitado con su cuerpo, que en estado de Jinas pudo hacerse visible y tangible a los discípulos de Emaús."

“Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomando el pan, bendijo y partió y dioles".
Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos".

"A los once les parecía imposible que Jesús hubiera resucitado, y cuando él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces ellos espantados y asombrados pensaban que veían espíritu; sencillamente porque les parecía imposible que un cadáver pudiera tener vida; "Mas él les dice: ¿por qué estáis turbados y suben pensamientos a vuestros corazones?". "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos como veis que tengo yo"; y para acabar de probarles que tenía cuerpo de carne y hueso comió con ellos a la mesa".

"Más tarde el Maestro se fue para el Tíbet oriental."

"Él enseñó y demostró, a la humanidad la doctrina de la resurrección de los muertos. Practicando magia sexual, adorando a la mujer, sabiendo querer, todo ser humano puede llegar a las elevadísimas cumbres de la resurrección."  

(...)

"La Schambala es un país secreto del Tíbet oriental, allí vive actualmente Jesús el Cristo con su mismo cuerpo físico resucitado; allí tiene también su templo de misterios; ese país se halla en estado de Jinas, allí existen los principales monasterios de la Logia Blanca."

"Allí viven muchos Maestros cuyos cuerpos datan de edades antiquísimas, y están en estado de Jinas. Cuando Jesús caminó sobre las aguas llevaba el cuerpo en estado de Jinas, cualquier discípulo puede viajar en igual forma. El discípulo se adormece ligeramente, y luego lleno de fe se levantará de su lecho como un sonámbulo conservando el sueño, luego dará un saltito con la intención de sumergirse en los mundos suprasensibles, al saltar flotará en el ambiente, eso se llama estado de Jinas, así se flota en el espacio y se camina sobre las aguas, algunos triunfan inmediatamente, otros tardan meses y hasta años."

"En todos los rincones del mundo hay monasterios de la Logia Blanca en estado de Jinas. En cuerpo astral o en Jinas, nuestros discípulos pueden visitar la Schambala y hablar con el Cristo; Un camino del nordeste sale de la ciudad de Gandhara hasta llegar a los ríos Sita y Bhastani, tras estos dos ríos se encuentran las 2 columnas sagradas; luego hay un lago en donde un anciano iniciado guía al caminante hasta el país secreto, Schambala; con este país jamás darán los profanos; pues está muy oculto."             

"Jesús el Cristo volverá en el cenit de Acuario con su mismo cuerpo que resucitó y aún conserva en estado de Jinas."

"Más tarde el Maestro volverá en el continente Antártico, para iluminar a la sexta raza de Koradhi."

"Mucho más tarde volverá para instruir a la séptima raza."

"Él es el Salvador del mundo, realmente el único que puede salvarnos, es el resplandeciente y luminoso Yo Soy. Jesús el Cristo trajo la doctrina del Yo Soy y por eso Él es el Salvador…” (Del Libro “Misterios Mayores” de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor).

- V -
CRISTO RESUCITÓ AL TERCER DÍA

"Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras; Y que fué sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras; Y que apareció á Cefas, y después á los doce."

"Después apareció á más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos Después apareció á Jacobo; después á todos los apóstoles. Y el postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí.”  (1 Corintios 15, 3-8).

***

"Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.

Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.

Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?

Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande

Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

Más él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.

Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo.

Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.

Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.

Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.

Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de ella, no lo creyeron.

Mas después apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.

Y ellos fueron, y lo hicieron saber á los otros; y ni aun á éllos creyeron.

Finalmente se apareció á los once mismos, estando sentados á la mesa, y censuróles su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído á los que le habían visto resucitado.

Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."
(Marcos 16: 1-16).

***

“Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy.

Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono;

Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción.

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,

Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies.

Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.”  (Hechos 2: 29-36).

***

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él.

Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de Judea, y en Jerusalem; al cual mataron colgándole en un madero.

A éste levantó Dios al tercer día, é hizo que apareciese manifiesto,

No á todo el pueblo, sino á los testigos que Dios antes había ordenado, es á saber, á nosotros que comimos y bebimos con él, después que resucitó de los muertos.

Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.

A éste dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”  (Hechos 10: 38-43).

***

“… Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre,…”  (Romanos 6: 4).

***

¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo?

Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: Somos estimados como ovejas de matadero.

Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.

Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”   (Romanos 8: 33-39)

***

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús."  (1 Tesalonicenses, 4: 14).

***

"Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?

No es Dios de muertos, mas Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis.”  (Marcos, 12: 26-27).

- VI -
Testimonios de Sir Isaac Newton y de Albert Einstein sobre nuestro Señor Jesús El Cristo

"… a los adversarios (…) que negaron la resurrección (…) los estiman entre los cristianos como a los Saduceos entre los Judíos…" (Sir Isaac Newton).

***

"ÉL fue declarado ser el Hijo de Dios con poder de acuerdo al espíritu de Santidad por la resurrección de los muertos." Rom 1.4" (Sir Isaac Newton).

***

"Lo que la humanidad debe a Buda, Moisés y Jesús es mucho más importante que (...) las investigaciones realizadas por las mentes de científicos."

"... no olvidemos que el conocimiento y las aptitudes técnicas no llevan a la humanidad a una vida digna y feliz. La humanidad tiene todo su derecho a colocar a aquellos que expresan valores morales por encima de aquellos que descubren la realidad objetiva. Lo que la humanidad debe a Buda, Moisés y Jesús es mucho más importante que (...) las investigaciones realizadas por las mentes de científicos. La humanidad debe defender con todas sus fuerzas las enseñanzas de estos grandes hombres si no quiere perder su "raison d'etre", la certidumbre de su destino y la alegría de su existencia." (Albert Einstein).

- VII -
Invitación

Invitamos a nuestros Amables Lectores a Leer y a Estudiar la Síntesis completamente Práctica de las Sagradas Enseñanzas de La Gnosis del Cristo en el Trabajo titulado: "Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia".

¡QUE VIVA EL CRISTO!
¡QUE VIVA EL CRISTO!
¡QUE VIVA EL CRISTO!

Semana Santa,
Domingo de Resurrección del 8 de Abril del Año 2012.

"¡Que todos los Seres sean Felices!"
"¡Que todos los Seres sean Dichosos!"
"¡Que todos los Seres sean en Paz!"

De todo Corazón,
Para toda la Pobre Humanidad Doliente,
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del V.M. Thoth-Moisés

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Guía Práctica del Estudiante Gnóstico
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