EL
"NACIMIENTO"
DE
JESÚS
Las cronologías del "Nacimiento" del "Niño Jesús", fallan por desconocimiento del sentido "Oculto" o Esotérico del lenguaje de las Sagradas Escrituras.
Los siguientes versículos, sin mencionar otros, sean suficientes, para quien tenga entendimiento, que entienda que el lenguaje no solamente del "Antiguo Testamento", sino también de los "Evangelios" o "la Buena Nueva", es Esotérico; lenguaje de "cosas escondidas" u Ocultas:
"En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños [a los "Iniciados"]. Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos." (El Santo Evangelio Según San Mateo 11: 25, 26).
"Quien tiene oídos para oír, oiga. Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y Él respondiendo, les dijo: Porque á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido. Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no miraréis. [...] Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba: Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo." (El Santo Evangelio Según San Mateo 13: 9-14; 34-35).
"... Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo..." (Marcos, 4, 34).
"Empero hablamos sabiduría de Dios entre perfectos [entre Iniciados o "Niños"]; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen: Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta [Esotérica], la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria: Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman." (1 Corintios, 2: 6-9).
"... no permitiremos a nadie enseñar antes de haber aprendido cómo se deben tratar las Escrituras... Entrega por tanto a nuestros Setenta hermanos los libros de mis predicaciones con el secreto arriba descrito..." ("Predicaciones de Pedro", "Kerygmata Petru", "Carta de Pedro a Santiago.")
Las "cosas" ocultadas a "los sabios" y a "los entendidos", son "reveladas" por el Padre Celestial, "a los niños".
El término "niños" tiene el significado de lo que nuestro Señor Jesús el Cristo, a Sus discípulos ya adultos, les dijo:
"De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos." (El Santo Evangelio Según San Mateo 18: 3).
"Niños", son los que habiendo "Nacido por Segunda Vez" se han vuelto y son como niños; es decir, Iniciados en quienes ha nacido el "niño" íntimo, interior, celestial, individual, particular. En este sentido se debe de entender este mismo término aplicado al "Nacimiento" de Jesús como un "Niño", según está escrito en el capítulo 2 del Evangelio del Apóstol San Mateo.
En el capítulo primero del Evangelio según San Mateo se narra el nacimiento de "un hijo" "primogénito" cuyo nombre es "JESÚS". En el capítulo segundo Jesús es llamado "Niño".
Jesús "fué nacido... en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes." (Mateo, 2: 1).
Y los Magos que "vinieron del oriente á Jerusalem":
"... entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra." (Mateo, 2: 11).
El "Nacimiento" de Jesús sucedió antes de la muerte de Herodes que murió antes del comienzo de la era Cristiana.
El relato en el Evangelio del Apóstol Mateo sobre el Nacimiento de Jesús como un "Niño", se refiere a Su Nacimiento Espiritual, cuando Jesús era ya un "Joven"... Este "Nacimiento Espiritual" fue anunciado por Señales en el Cielo y celebrado con Acontecimientos Esotéricos, como lo fueron "La Estrella de Belén" y la visita de los "Magos".
Jesús es llamado primero "Hijo" en el capítulo primero del Evangelio según San Mateo; y después, en el capítulo segundo, Jesús es llamado "Niño". Herodes al saber de su "Nacimiento" lo persigue para matarlo, y manda matar "á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo..."
Uno de estos "Niños" o "Iniciados", que Herodes mandó asesinar, fue Zacarías el Sacerdote y padre de Juan el Bautista, como lo narra el "Protoevangelio de Santiago".
Del "Nacimiento" de Moisés, similarmente está escrito:
"... Y Faraón [...] llamó a todos los magos de Mizraim [Egipto], y les hizo saber su sueño. Inmediatamente Jannes y Jambres, los jefes de los magos, abrieron su boca y respondieron a Faraón, Un cierto niño [Moisés] está a punto de ser nacido en la congregación de Israel, por cuya mano será la destrucción a toda la tierra de Mizraim..." [Seguidamente el Targum narra como el Faraón mandó matar a todos los niños varones...] ("The Palestinian Targum on The Book Shemoth, of Exodus", "Section of the Law XIII. Title Shemoth I" ("El Targum Palestinense al Libro Shemoth, del Éxodo", "Sección de la Ley XIII, Título Shemoth I"),
"1 UN varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví: 2 La cual concibió, y parió un hijo: y viéndolo que era hermoso, túvole escondido tres meses. 3 Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla del río: 4 Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería. 5 Y la hija de Faraón descendió á lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vió ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya á que la tomase. 6 Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es éste. 7 Entonces su hermana dijo á la hija de Faraón: ¿Iré á llamarte un ama de las Hebreas, para que te críe este niño? 8 Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fué la doncella, y llamó á la madre del niño; 9 A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño, y criólo. 10 Y como creció el niño, ella lo trajo á la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué. 11 Y en aquellos días acaeció que, crecido ya Moisés, salió á sus hermanos, y vió sus cargas:..." (Éxodo 2: 1-11).
"21 Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque Él salvará á su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: 23 He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios. 24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer. 25 Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESÚS." (El Santo Evangelio Según San Mateo 1: 21).
"1 Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem, 2 Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle. 3 Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con Él. 4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella; 8 Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño. 10 Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra. 12 Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen á Herodes, se volvieron á su tierra por otro camino. 13 Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y Él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; 15 Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo. 16 Herodes entonces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos.17 Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo: 18 Voz fué oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido: Rachêl que llora sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron. 19 Mas muerto Herodes, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en Egipto, 20 Diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del niño. 21 Entonces Él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de Israel..." (El Santo Evangelio Según San Mateo 2: 1-21).
Citemos un paralelo de un Nacimiento Esotérico, explicado a la luz de las enseñanzas esotéricas del Zohar, con relación al "Nacimiento Celestial" del "Niño" "Moisés":
"Y la mujer concibió y tuvo un hijo y vio que él era bueno." (Éxodo II, 2). ¿Qué significan las palabras "que era bueno"? Rabbí Jiyá dijo: Ella vio que aun en su nacimiento estaba marcado con el signo del pacto, porque la palabra "bueno" contiene una alusión al pacto, como está escrito: "Di del justo que él es bueno" (Isaías III, 10.) Rabbí Yose dijo: Ella vio la luz de la Shejináh jugando en torno de él. Pues cuando él nació esta luz llenó toda la casa, y por eso la palabra "bueno" tiene aquí la misma referencia que en el versículo "y Dios vio la luz que era buena"(Génesis I, 4.) Y ella lo ocultó tres meses. ¿Qué significa esto? Rabbí Judá dijo: Esto es una insinuación de que Moisés no estuvo destinado a percibir la Luz Suprema hasta que hubieran pasado tres meses después del Éxodo, como está dicho "en el tercer mes después de que los hijos de Israel salieron del país de Egipto, el mismo día ellos entraron en el desierto de Sinaí" (Éxodo XIX, 1.) Sólo entonces se transmitió a través de él la Toráh y se reveló la Shejináh, permaneciendo sobre él ante los ojos de todos, como está dicho: "Y Moisés ascendió a Dios y el Señor lo llamó de la montaña" (Éxodo V, 3)."
"Y cuando ella no pudo ocultarlo más." (Éxodo II, 3). Durante todo el tiempo su comunión con el Santo, Bendito Sea, no fue manifiesta. Pero después, "Moisés habló, y Dios le respondió con una voz" (Éxodo XIX, 19). "Ella tomó para él una arquilla de juncos" (Éxodo II, 3): con esto se prefiguró el Arca que contiene las "Tablas del Pacto": "Y la embadurnó con limo y con betún" (Éxodo II, 3), con lo que de nuevo se prefigura el Arca que llevaba una capa adentro y una capa afuera. Rabbí Judá dijo que esto era simbólico de la Toráh en la que el Santo, Bendito Sea, asentó reglas severas en la forma de preceptos, positivos y negativos."
"Y ella puso al niño adentro." (Éxodo II, 3). Esto prefigura a Israel, de quien está escrito: "Cuando Israel era un niño Yo lo amé" (Oseas XI, 1.) "Y la puso en los carrizales" (Suf) (Éxodo II, 3), lo que alude a los preceptos de la Toráh, que no entraron en vigor hasta que ellos entraron en el País al final (sof) de cuarenta años. "Junto a la ribera (sfat, que significa labio) del río", (Éxodo II, 3) lo que alude a la instrucción que sale de los labios de los maestros: de la ley y el estatuto. La siguiente es una explicación alternativa de estos versículos: "Y tomó por mujer a una hija de Leví." (Éxodo II, 1). Esto significa el lugar que está lleno del brillo de la luz de la luna (Maljut). "Y ella lo ocultó durante tres meses". (Éxodo II, 2). Estos son los tres meses en los cuales el mundo está bajo la égida de la Justicia severa, o sea, Tamuz, Ab y Tevet. ¿Y qué significan estas palabras? Ellas significan que antes de descender a este mundo Moisés ya moraba en las regiones superiores y por eso estaba unido con la Shejináh desde el momento de su nacimiento. De esto concluía Rabbí Simeón que los espíritus de los justos existen en el cielo antes de que bajen a este mundo. "Y cuando ella no pudo ocultarlo más, tomó para él una arquilla de juncos." (Éxodo II, 3). Ella lo guardó con señales contra el poder de los peces que nadan en el océano, es decir, contra los malos espíritus, "donde hay innumerables cosas que se mueven" (Salmos CIV, 25.) Ella lo protegió de ese daño con una cubierta preciosa compuesta de dos colores, negro y blanco (gracia y poder). Colocó al niño entre estos colores, para que pudiera familiarizarse con ellos y luego ascender entre ellos para recibir la Toráh. "Y la hija de Faraón bajó para bañarse en el río." (Éxodo II, 5). Ella era el símbolo del poder que emana del "lado izquierdo", que indica severidad; así ella se bañó en el "río", y no en el "mar". "Y sus doncellas caminaban a lo largo de la orilla." (Éxodo II, 5). Esto significa todas las legiones que provienen de ese lado. "Y ella la abrió y lo vio al niño." (Éxodo II, 6). ¿Por qué dice "ella lo vio al niño" en vez de decir simplemente "ella vio al niño"? Rabbí Simeón dijo: No hay en la Toráh una palabra que no contenga sublimes y preciosas enseñanzas místicas. Con respecto a este pasaje, hemos aprendido que la impronta del Rey y la Matrona era discernible en el niño, una impronta que simboliza las letras Vav y He. Y así "ella tuvo inmediatamente "compasión de él". (Éxodo II, 6). A tal punto que todo el pasaje contiene alusiones a asuntos celestiales. Desde aquí el texto se relaciona con sucesos terrenales, con la excepción del versículo siguiente. "Y la hermana de él estaba lejos." (Éxodo II, 4). ¿La hermana de quién? La hermana de Aquel [del Rey Salomón] que llama a la Comunidad de Israel "hermana Mía", en el versículo "¡Ábreme, hermana mía, mi amor!" (Cantar de los Cantares V, 2.), "Lejos de", como está escrito: "Desde lejos el Señor se me apareció" (Jeremías XXXI, 2.)." (El Zohar, Volumen III, Sección "Shemot").
El "Nacimiento" de Moisés, como es relatado en el Libro del Éxodo, se refiere a su Nacimiento Espiritual, Celestial, Esotérico, cuando el Iniciado Moisés era ya de edad adulta.
Así también, el Nacimiento del Niño Jesús, como es relatado en el Evangelio del Apóstol Mateo, se refiere a su Nacimiento Espiritual, Celestial, Esotérico, cuando el Iniciado Jesús era ya un "Joven" ("na'ar") de poco más de 20 años de edad.
Distíngase, por lo tanto, entre el Nacimiento Espiritual de Jesús volviéndose y siendo como un "Niño", y el nacimiento carnal de Jesús, cuya fecha fue muy anterior a la fecha de su Nacimiento Espiritual que aconteció, este último, algunos años antes de la muerte de Herodes.
En el Evangelio del Apóstol Mateo, Jesús encarna las palabras proféticas de Oseas 11: 1:
"Y Él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo." (Mateo, 2: 14-15).
"... De Egipto llamé a mi Hijo", es parte del versículo completo de Oseas 11: 1,
"Cuando Israel era un Joven, Yo lo amé, y de Egipto llamé a mi Hijo."
En la excelente edición del Zohar "The Zohar Pritzker Edition", "Volume Six", "Va-Yaqhel", "232", la interpretación de Oseas 11: 1, es la siguiente:
"... When Israel was a youth, I loved him (Hosea 11: 1),..."
Traducción:
"Cuando Israel era un Joven, Yo lo amé... ". (Oseas 11: 1).
Asimismo, en los Volúmenes: III, 342; IV, 53; y V, 358-359, de la misma edición "Pritzker" del Zohar, el término "Youth" o "Joven" (de la raíz "na'ar") es el indicado para referirse a Israel en Oseas 11: 1.
El "Niño" Jesús del Evangelio del Apóstol Mateo, (2: 14-15), "era un Joven" (de la raíz Hebrea "na'ar", que significa "Joven"), cuando Dios lo llamó "de Egipto".
Nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor enseña en una de Sus Obras que cuando "Jesús huyó a la tierra de Egipto", "ya José y María eran ancianos,...", y por lo tanto, Jesús ya era un Hombre, un "Niño Hombre":
"El templo está de fiesta, sobre el altar arde una lámpara preciosa."
"Un pabellón tricolor ondea victorioso en el recinto sagrado, en ese pabellón resplandece el azul del Padre, el amarillo del Hijo y el rojo del Espíritu Santo. Dentro de la cámara de reflexión aguardan los tres reyes magos, que vinieron al templo guiados por el sol místico, la estrella de Belem. Jesús el sublime Bodhisattva se ha sentado frente al altar y está vestido con túnica de lino blanco y cubre su cabeza con manto blanco. El cielo está lleno de densos nubarrones y hay lluvia en abundancia. Así está escrito por el profeta: "Y tú Bethlehem de tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador que apacentará a mi pueblo Israel". Aquí está ese pastor asistiendo a su nacimiento espiritual, esta es la navidad del corazón. Ahora se levanta el buen pastor y pasa a un recinto sagrado del templo; un terrible relámpago resplandece en las tinieblas, este es un rayo terriblemente divino. En estos terribles momentos, el Maestro interno entró en su Bodhisattva, éste ya había levantado su primera serpiente sobre la vara; el Bodhisattva Jesús estaba preparado."
"Los tres reyes magos vinieron a adorar al niño Hombre, cuyo nombre es Jesús el Cristo; este es el nacimiento del Maestro. Esta es la navidad del corazón"
[...]
"Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá, tal como lo habían dicho los profetas, se reunió el colegio de Iniciados en el palacio de Herodes, en un gran salón del palacio con el objeto de comunicarle al monarca el nacimiento espiritual del Salvador del mundo."
[...]
"Esta reunión en el palacio de Herodes fue trascendental, en ese congreso iniciático, se anunció el nuevo periodo de desenvolvimiento Solar Crístico del mundo. Herodes siendo manifiestamente conservador se aferró al pasado lunar y a los prejuicios de raza, y no quiso aceptar que Jesús era el Salvador del mundo. Este congreso de iniciadores resultó un fracaso. Entonces Herodes mandó matar a los Iniciados, ordenó a sus soldados matar a los niños; a los Iniciados se les llama esotéricamente niños, así pues los niños son los Iniciados que hizo matar Herodes. Los soldados anduvieron por las calles de Belén matando a los Iniciados; así se cumplió la profecía de Jeremías, que dijo: "Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido; Rachel que llora a sus hijos; y no quiso ser consolada porque perecieron". Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tuvo que soportar heroicamente las inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos, ellos sufrieron mucho por su hijo Jesús. La Sagrada Familia viajó por tierra y agua para llegar a Egipto." (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.)
Jesús, era, pues un "Joven" ("na'ar"), cuando "Nació" Espiritualmente y fue perseguido por Herodes y huyó a Egipto...
Jesús tenía poco más de "20" años de edad, en el inicio del cómputo de la era Cristiana.
Veremos más adelante que la edad de "30" años, tiene, referida en los Evangelios con relación a Jesús, otros significados ocultos.
El Apóstol Juan, después de relatar los hechos que describen la defensa y el perdón a la mujer que iba a ser lapidada, escribe el testimonio de algunos Judíos sobre la verdadera edad de Jesús. Testigos presenciales, que no eran "Ocultistas" o "Esoteristas", que no conocían el sentido Esotérico de las Enseñanzas de Jesús nos transmiten la impresión que ellos tenían de la edad de la persona física de Jesús. Sus palabras, pues, dicen literalmente lo que ellos vieron, percibían o conocían de la edad física aproximada de Jesús:

- Una de las imágenes más antiguas de Jesús hallada en una de las catacumbas romanas - "... es datada del siglo IV. Fue descubierta en... la catacumba de Comodilla en la Via Ostia en Roma".
"Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham? Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo Soy. Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué." (El Santo Evangelio Según San Juan 8: 56-59).
Las palabras de los judíos recogidas y citadas por el Apóstol Juan, sobre la edad de "cincuenta años", indica que los judíos veían en Jesús a un Hombre de edad madura cercano a los "cincuenta años", que pudieron haber sido inclusive un poco más de "cincuenta años", teniendo en cuenta la fecha de su nacimiento carnal por el año 23 a.e.C., aunque posiblemente Jesús aparentara tener algunos años menos de esa edad.
En todo caso, en el Lenguaje Esotérico del Apóstol Juan, al colocar las palabras "cincuenta años" en boca de los Judíos contemporáneos de Jesús, dejó esta señal en clave del Jubileo (o "Cincuenta Años") encarnado y realizado en Jesús.
Jesús, siendo ya un Joven cuando tuvo que huir a Egipto con José y con María ya ancianos, nació por el año 23 anterior a la era Cristiana (a.e.C.).
De acuerdo a William Whiston, M.A, traductor y comentador de la obra "The Works of Flavius Josephus", en una nota a pie de página, del "Libro XV", "Capítulo IX", ("BOOK XV. CHAP. IX." "Concerning the Famine that happened in Judea and Syria... 1"["Concerniente al Hambre que hubo en Judea y en Siria"]), dice de los años 24 y 23 anteriores a la era Cristiana, que "estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo":
"Esta hambre durante dos años que afectó a Judea y a Siria, el decimotercero y decimocuarto años de Herodes, que son los años veintitrés y veinticuatro antes de la era Cristiana [*], parece haber sido más terrible durante este tiempo que como fue en los días de Jacob, Génesis xli., xlii. Y lo que hace la comparación más notable es esto: Que ahora, así como entonces, el alivio que tenían era de Egipto también; después, a partir de José, el gobernador de Egipto, bajo el Faraón rey de Egipto; y ahora de Petronio prefecto de Egipto, en tiempos de Augusto, el emperador romano." [...] "... estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo,..."
[*] Es decir, el año decimotercero corresponde al año veinticuatro; y el año decimocuarto, corresponde al año veintitrés.
Años de mucha hambre "más terrible... que como fue en los días de Jacob,..."
La búsqueda de posada de San José y de la Virgen María, y el nacimiento pobre y humilde de Jesús en una cueva, (aparte y principalmente de todo su grandioso, sublime e inefable significado Esotérico), por otro lado transmite la imagen de una época de una gran escasez, como lo fue en los años 24/23 y 23/22, a.e.C.
Los años 24/23 y 23/22 anteriores a la era Cristiana, fueron, secuencialmente un Año Sabático y un Año de Jubileo.
El "Año Sabático" se cumple cada siete años; y el "Año del Jubileo" se cumple cada siete Años Sabáticos más un Año, o sea el Año Quincuagésimo, o cincuenta años.
Por aquellos tiempos, a partir del año 23 anterior a nuestra era Cristiana, César Augusto
"fechó el reino de su principado... cuando sus poderes como emperador y tribuno esencialmente lo hicieron a él el primer emperador de Roma."
En el año 23 a.e.C., Horacio se convirtió en destacado poeta en Roma con la publicación de sus Odas.
Hubo, por lo tanto, en el año 23 a.e.C., varios acontecimientos muy notables.
De acuerdo a Epiphanius, (Obispo y Teólogo de Salamina del siglo IV), Santiago el Hermano de nuestro Señor Jesús el Cristo, murió a la edad de 96 años:
"5 Pero Santiago hermano del Señor e hijo de José, murió en Jerusalem... Él era de 96 años de edad cuando fue golpeado en la cabeza..., arrojado desde el pináculo del templo y abatido; él, quien nada malo había hecho." (Epiphanius, Panarion, 78.14.1-6).
De acuerdo a la tradición, Santiago el Hermano del Señor murió en el año 62 de nuestra era Cristiana.
Si tenemos en cuenta la edad "de 96 años" cuando murió Santiago el Hermano del Señor, estos datos situarían su nacimiento hacia el año 34 anterior a la era Cristiana.
Santiago nació por el año 34 a.e.C., y fue martirizado en el año 62 e.C., aproximadamente a la edad de 96 años.
Jesús nació por el año 23 a.e.C. y entregó Su Espíritu al Padre el Viernes Santo del año 30 e.C., aproximadamente a la edad de 53 años.
Cuando Jesús entregó Su Espíritu al Padre en el año 30 a la edad aproximada de 53 años, Santiago tenía unos 64 años de edad; es decir, 11 años mayor que Jesús.
Del año 30 al año 62 hay 32 años.
Si en el año 30 Santiago tenía 64 años, 32 años después Santiago tenía "96 años", que es la edad sobre su muerte dada por Epiphanius.
Algunas tradiciones narran que Santiago era el hijo mayor de los hijos de José.
Otras tradiciones presentan a Santiago como el menor de los hijos de José, como así está escrito en la "Historia de José el Carpintero", cuyo
"original puede muy bien remontarse a los siglos IV y V, ya que las tendencias apocalíptico-quiliásticas, que aparecen claramente en el capítulo 26, cayeron en desuso a partir del siglo V". ("Los Evangelios Apócrifos", Aurelio de Santos Otero, "Historia de José el Carpintero").
II - "1 había un hombre llamado José, oriundo de Belén, esa villa Judía que es la ciudad del Rey David. - 2. Estaba muy impuesto en la sabiduría y en su oficio de carpintero. -3. Este hombre, José, se unió en santo matrimonio a una mujer que le dio hijos e hijas: cuatro varones y dos hembras, cuyos nombres eran: Judas y Josetos, Santiago y Simón; sus hijas se llamaban Lisia y Lidia. -4. Y murió la esposa de José, como está determinado que suceda a todo hombre, dejando a su hijo Santiago niño aún de corta edad. 5.- José era un varón justo y alababa a Dios en todas sus obras, Acostumbraba a salir forastero con frecuencia para ejercer el oficio de carpintero en compañía de sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos en conformidad con lo dispuesto en la ley de Moisés. -6. Este varón justo de quien estoy hablando es José, mi padre según la carne, con quien se desposó en calidad de consorte mi madre, María."
IV - 4.- Entonces José llevó a María, mi Madre, a su casa. Ella encontró al pequeño Santiago en la triste condición de huérfano y le prodigó caricias y cuidados."
XI - 1.- Sus dos hijos mayores, Josetos y Simón, contrajeron matrimonio y se fueron a vivir a sus hogares. Asimismo, sus dos hijas se casaron como es natural entre los hombres, y José quedó sólo con su pequeño hijo Santiago."
XIV. .3. He aquí (resumida) la vida de mi querido padre José: -4. Al llegar a los cuarenta años, contrajo matrimonio, en el que vivió otros cuarenta y nueve. Después que murió su mujer, pasó un año solo. -5. Mi madre pasó luego dos años en su casa, después que los sacerdotes se la confiaron con estas palabras: "Guárdala hasta el tiempo que se celebre vuestro matrimonio". -6. Al comenzar el tercer año de su permanencia allí -tenía a la sazón quince años de edad- me trajo al mundo de un modo misterioso, que nadie entre toda la creación pudo conocer a excepción de mí, mi Padre y el Espíritu Santo, que formamos una unidad." (De "Los Evangelios Apócrifos", Aurelio de Santos Otero, "Historia de José el Carpintero").
Los años 26/27 de nuestra era Cristiana fueron un Año Sabático, cuando Jesús fue bautizado por Juan el Bautista.
Los Años 27/28 de nuestra era Cristiana fueron un Año de Jubileo secuencial al anterior Año Sabático, cuando Jesús comenzó Su Ministerio, se reveló como el Ungido del "espíritu profético procedente de YHVH Dios", en una sinagoga de Nazareth, y fue rechazado.
El comienzo de un Nuevo Año de Jubileo o "Cincuenta Años", fue, por lo tanto, encarnado y restaurado por nuestro Señor Jesús el Cristo, a partir de los Años 27/28 de nuestra era Cristiana.
Los "como... treinta años" de Jesús, cuando fue bautizado descendiendo "el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma," son declarados por el Apóstol San Lucas (3: 23). Mas hay que entender que el Apóstol San Lucas era discípulo del Apóstol Pablo de Tarso el que nos habla de "la Sabiduría Oculta" o Esotérica... Los "treinta años" de Jesús hay que entenderlos en su sentido Oculto o Esotérico.
Los Gnósticos del Cristianismo Primitivo veían en los "treinta años" de Jesús una alusión a los "treinta eones" del Pleroma.
Hay tradiciones a tener en cuenta, referidas a la Edad de "treinta años", en varios lugares de los Libros del Antiguo Testamento:
"... Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto. E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones." (Génesis 41. 46-47). Los treinta años "para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio. (Números 4. 1-3); "... Fueron contados los Levitas de treinta años arriba; y fué el número de ellos por sus cabezas, contados uno á uno, treinta y ocho mil..." (1 Crónicas, 23. 1-2); los "treinta años" que tenía David "cuando comenzó á reinar,..." (2 Samuel, 5. 4-5). Los "treinta años" del Profeta Ezequiel: "... Y FUÉ que á los treinta años, en el mes cuarto, á cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios." (Ezequiel, 1. 1).
"Treinta años", es pues una "Edad" que tuvo una gran tradición en el Antiguo Pueblo Hebreo: para Gobernar; para Servir "en el tabernáculo del testimonio"; para Regir; o para Iniciar una Misión Profética como la del Profeta Ezequiel.
Teniendo en cuenta también el significado Esotérico del Número "33", se nos habla de los "treinta y tres años" que el Rey David reinó en Jerusalem:
"11 Los días que reinó David sobre Israel fueron cuarenta años: siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalem." (1 Reyes 2, 11).
David reinó en Jerusalén
"... treinta y tres años." (1 Crónicas, 3. 1-4).
"26 Así reinó David hijo de Isaí sobre todo Israel. 27 Y el tiempo que reinó sobre Israel fué cuarenta años. Siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres reinó en Jerusalem." (1 Crónicas 29, 26, 27).
David tenía "treinta años" cuando comenzó a reinar... Y "treinta y tres años", Reinó David en Jerusalén...
Jesús el Cristo también "comenzaba a ser como de treinta años", (Lucas, 3. 22-23), cuando fue Bautizado por Juan el Bautista... Y también a los "33 años", según se cree, pasó de este mundo, al Padre.
Sin embargo los Judíos veían en Jesús a un Hombre cercano a "cincuenta años,…" (Juan, 8. 54-59).
Juan el Bautista empezó su misión pública en la primavera del año 26 de nuestra era Cristiana.
Después de que Juan bautizó a Jesús en el Jordán, Jesús "fué llevado por el Espíritu al desierto", y por "cuarenta días,... era tentado del diablo." Luego, posiblemente en los primeros meses del año 27/28 (e.C.), un año Jubilar, Jesús comienza su ministerio en Galilea, revelándose como el Ungido en quien se cumple la Escritura, mas es rechazado:
"13 Y acabada toda tentación, el diablo se fué de Él por un tiempo. 14 Y Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de Él por toda la tierra de alrededor, 15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos. 16 Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer. 17 Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados: 19 Para predicar el año agradable del Señor. 20 Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 21 Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos. 22 Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 23 Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 24 Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra." ("El Santo Evangelio Según San Lucas", 4: 13-24).
Jesús se reveló primeramente a sus familiares y a sus conterráneos, como el Mesías Ungido por el Espíritu del Señor Dios, proclamando en ese día en Él, el cumplimiento del Jubileo, mas fue rechazado.
Luego Jesús "llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos."
Estos hechos sucedieron algún tiempo después del bautismo de Jesús que aconteció en el otoño del año 26 de nuestra era Cristiana.
En los versículos 18 y 19 del capítulo 4 del Evangelio según San Lucas, hay una integración de lo que está escrito en Isaías 61: 1-2, y 58: 6-7.
En el Targum y en el Zohar las palabras "El Espíritu del Señor", son claramente expresadas como: "El Espíritu... de YHVH DIOS" (YHVH ELOHIM: Señor Dios).
"1.- ha dicho el profeta: "El espíritu profético procedente de YHVH Dios está sobre mí, porque YHVH me ha designado para dar albricias a los afligidos; me ha enviado para confortar a los de corazón quebrantado, para proclamar la liberación de los cautivos y a los presos (diciendo): salid a la luz. 2.- Para proclamar el año de aceptación ante YHVH..." (Targum de Isaías, LXI, 1-2).
"6.- ¿No es más bien éste el ayuno en el que me complazco? Dispersad a la congregación perversa, desatad los vínculos del juicio inicuo, dejad libres a los que estaban oprimidos y eliminad todo juicio inicuo. 7.- ¿Acaso no has de sustentar al hambriento con tu pan y a los necesitados desechados no los has de introducir dentro de casa, que cuando veas al desnudo no has de cubrir y al prójimo de tu carne no cerrarás los ojos?" (Targum de Isaías, LVIII, 6-7).
"El espíritu del Señor Dios (YHVH ELOHIM) está conmigo: pues el Señor (YHVH) me ha ungido para predicar buenas noticias a los humildes; me ha enviado para que me dedicara a los de corazón quebrantado, para proclamar libertad a los cautivos..." (Isaías LXI, 1). (El Zohar, Volumen III, Sección "Teruma").
SOBRE LA PROFECÍA DE "LAS SETENTA SEMANAS" DEL LIBRO DEL PROFETA DANIEL
A la luz de la profecía de "Las Setenta Semanas" del Libro del Profeta Daniel, se puede saber la edad aproximada que tenía Jesús en el inicio del cómputo de la era Cristiana.
Daremos una breve explicación sobre el significado de "Las Setenta Semanas" del Libro del Profeta Daniel, a la espera de poder publicar, si Dios quiere, más adelante, un trabajo más amplio y con mayores detalles.
Es importante tener presente el valor que le dio nuestro Señor Jesús el Cristo al Libro del Profeta Daniel, donde dice:
"... Por tanto, cuando viereis la abominación [la idolatría...] del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),..." (El Santo Evangelio Según San Mateo 24: 15).
En el Libro del Profeta Daniel, mencionado por nuestro Señor Jesús el Cristo, se nos habla de la profecía de "Las Setenta Semanas", con las siguientes palabras:
"Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de YHVH mi Dios por el monte santo de mi Dios; Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde, é hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado." (Libro del Profeta Daniel, 9: 20-27).
Sin entrar ahora en mayores explicaciones, que nos reservamos para más adelante, si Dios quiere, estas "Setenta Semanas", cada "Semana" de siete años, equivalen a 490 años.
En cuanto a "la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalem...", se refiere al decreto del rey Artajerjes dado a Esdras (Esdras, 7. 10-16), en el año 457 a.e.C.
La "reconstrucción del Templo", "en los días de" Esdras, es confirmada en el Zohar, con las siguientes palabras:
"148) ... En los días de Ezra, (o, Esdras) debido al pecado, ellos tuvieron que reconstruir el Templo, por lo cual no tuvo una existencia perdurable, y hasta ahora, el primer edificio del Eterno, Bendito Sea, no ha estado ubicado en el mundo, pero en relación al futuro está escrito: "El Eterno, es el Constructor de Jerusalem" (Salmos 147: 2), esto es, Él, El Eterno, Nuestro Dios, construirá, y nadie más. Ese edificio es el que estamos esperando, y no una estructura hecha por el hombre, que no tiene permanencia..." 151) Hasta ahora esto no ha ocurrido en el mundo, pues ni la Ciudad de Jerusalem será el resultado de las habilidades del hombre, ya que está escrito: "Porque Yo, dice el Eterno, seré para ella muro de fuego en derredor, y la Gloria en medio de ella." (Zacarías, 2: 5). Si esto está escrito acerca de la ciudad, ¿cuánto más será el caso del Templo, que es Su Morada? Y esta acción del Eterno, Bendito Sea, debió ser aparente al principio, cuando Israel salió de Egipto, pero fue retrasada para el Fin de los Días para la Redención Final." (El Zohar, "Parashát Pinjas", Tomo I, 147-151).
La casi totalidad de las "Setenta Semanas" están relacionadas con los "tiempos" del Libro del Profeta Daniel, (capítulo 12), donde dice: "tiempo, tiempos, y la mitad", de la siguiente manera:
"Siete semanas": (Tiempo), (49 años). Y "sesenta y dos semanas": (Tiempos), (434 años). Y "la mitad" primera de la última "semana": (3.5 años, tres años y medio). Queda "la mitad" final de la última "semana", para el cumplimiento de las "Setenta Semanas", reservada para "el final de los tiempos" o "el Fin de los Días para la Redención Final".
"Y EN aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fué después que hubo gente hasta entonces: mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Y los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan á justicia la multitud, como las estrellas á perpetua eternidad. Tú empero Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin: pasarán muchos, y multiplicaráse la ciencia. Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á la orilla del río, y el otro de la otra parte á la orilla del río. Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas. Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿qué será el cumplimiento de estas cosas? Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento. Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos. Y desde el tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio hasta la abominación espantosa, habrá mil doscientos y noventa días. Bienaventurado el que esperare, y llegare hasta mil trescientos treinta y cinco días. Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días." (Libro del Profeta Daniel, capítulo 12: 1-13).
La primera parte de la Profecía de Las Setenta Semanas (Siete, Sesenta y Dos, y Media; o Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana), cuentan a partir de la fecha del Decreto de Artajerjes a Esdras, en el año 457 anterior a nuestra era Cristiana...
La Interpretación que aquí realizamos, la cual, es única, y la primera por su forma de Interpretación, evidentemente, es diferente de todas las que hasta el momento han sido dadas sobre la Profecía de las "Setenta Semanas", la que iniciamos a partir de las "Sesenta y dos semanas" ("tiempos").
Para continuar con "Siete semanas" ("tiempo"), y proseguir con la "mitad" de una semana "la mitad" de un "tiempo".
Quedando "reservada" la otra "mitad" de la última "Semana", para "el final de los tiempos".
"... Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí..." (Daniel, 9: 26).
"Sesenta y dos semanas" equivalen a 434 años. Descontados estos años, a partir del año 457, quedan 23 años; es decir, la fecha del Año de Jubileo 23/22 anterior a nuestra Era Cristiana, o del nacimiento carnal o terrenal de Jesús el "Hijo Primogénito" de San José y de la Santísima Virgen María.
Y "después de las sesenta y dos semanas", es decir, a partir de los años 23/22 anteriores a la era Cristiana, o a partir del nacimiento de Jesús, le es quitada "la vida al Mesías".
Después de las "sesenta y dos semanas" (en el orden que hemos indicado antes), siguen las "siete semanas" y la "mitad" de una "semana".
"Siete Semanas" son 49 años o un Año Sabático...
Si descontamos a estos 49 años, los 23/22 años anteriores a la era Cristiana, nos da la cifra de 26/27 años; es decir, los años 26/27 de nuestra era Cristiana, cuando Jesús fue bautizado por Juan el Bautista, y después comenzó Su Ministerio en el cumplimiento de un Año de Jubileo o "Cincuenta Años" en el Año 27/28.
Sumando a partir del Año 27 los tres años y medio de la primera mitad de la última "Semana" (pues cada "Semana" equivale a siete años), nos llevan a la Pascua del Año 30 de nuestra era Cristiana, cuando nuestro Señor Jesús el Cristo fue Crucificado el Viernes Santo y le fue quitada la vida al Mesías...
Las palabras "Y después...", no hay que interpretarlas en el sentido de una secuencia "inmediata", sino de una secuencia "mediata" de una duración de un "tiempo" (cuarenta y nueve años) más la "mitad" (tres años y medio), en total: cincuenta y dos años y medio, que median entre el año 23 a.e.C y el año 30 e.C.
Los otros tres años y medio o la segunda mitad de la última de las "Setenta Semanas", fueron reservados para "el final de los tiempos", "el final de los días", de las "Setenta Semanas", en los cuales estamos ahora...
"24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 25 Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem [*] hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. 27 Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado." (Daniel 9: 24-27).
[*] Las palabras "restaurar y edificar a Jerusalem", y la reconstrucción y levantamiento "del Templo", tienen otros significados esotéricos, aparte de su significado literal, como consta en las explicaciones esotéricas del Hijo en nuestro Señor Jesús el Cristo, en El Evangelio ("Destruid este templo, y en tres días lo levantaré." - Juan, 2: 19), y en las explicaciones esotéricas de la Toráh, en el Libro de "El Zohar":
".... Pero de Dios está escrito: "Dios construyó Jerusalem", es decir, Vav, que es el Hijo, es construido por Yod Hé, que son el Padre y la Madre. De ahí que se dice: "Y el Señor Dios construyó el lado que había tomado del Hombre" [de Adam], es decir, la Columna Central, "y lo trajo al Hombre", es decir, él trajo hacia el lado que había tomado de Hé su doncella, y de ella está dicho: "Y yo le seré, dijo el Señor, un muro de fuego en su derredor" (Zacarías II, 9.) Porque el futuro Templo será construido sobre esta roca por las manos del Santo, Bendito Sea, él perdurará por todas las generaciones. De este Templo está escrito: "Mayor será la gloria de esta última casa que de la primera", pues la primera fue construida por las manos del hombre, pero ésta será construida por las manos del Santo, Bendito Sea... Las palabras: "Y el Señor Dios construyó el lado" también se pueden aplicar a Moisés, en cuanto él es del lado de Jésed ("Benevolencia")..." (El Zohar, Volumen I, Sección "Bereschit").
Mas "el tiempo del cumplimiento" acontece "al fin de los días", como está escrito en el final del Libro del Profeta Daniel:
"5 Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á la orilla del río, y el otro de la otra parte á la orilla del río. 6 Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? 7 Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas. 8 Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿qué será el cumplimiento de estas cosas? 9 Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento. 10 Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos. 11 Y desde el tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio hasta la abominación espantosa, habrá mil doscientos y noventa días. 12 Bienaventurado el que esperare, y llegare hasta mil trescientos treinta y cinco días. 13 Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días." (Daniel 12: 5-13).
El fin "será por tiempo, tiempos, y la mitad"... y "cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo". El completo "tiempo del cumplimiento" es cuando el Profeta Daniel llega "al fin" y se levanta en Su "suerte al fin de los días"...
La "Suerte" del Profeta Daniel es Su Shejináh o Su Bien Amada Espiritual, Su "Eternamente Amada"... reservada por Dios, única y exclusivamente para Él "al fin de los días", y que son "el Año Sabático" (Rajel) culminado en "el Año del Jubileo" (Leah)... Elevándose Todo Integrado hacia "EL SHABBATH", que es EL SANTO, BENDITO SEA...
Las "Setenta Semanas" se cumplen, completas, "al fin de los días", "en el final de los tiempos", en el Apocalipsis en el que ahora estamos, durante los "mil doscientos y sesenta días" que es todo el tiempo que dura la misión profética de los "dos testigos".
Un "tiempo, tiempos y la mitad" de un tiempo, es decir, Sesenta y Nueve Semanas y Media Semana, se cumplieron con la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesús el Cristo, el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto, quedando reservada la otra "mitad" de un tiempo, de una "Semana", para "el final de los tiempos".
Esta "mitad" final, está indicada en los "mil doscientos y sesenta días," (Apocalipsis, 11:3) durante los cuales los Dos Testigos, profetizan; y por los "tres días y medio" (Apocalipsis 11: 11), después de los cuales los Dos Testigos resucitan.
"1 Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en Él. 2 Y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no lo midas, porque es dado á los Gentiles; y hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. 3 Y daré á mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil doscientos y sesenta días, vestidos de sacos. 4 Estas son las dos olivas, y los dos candeleros que están delante del Dios de la tierra. 5 Y si alguno les quisiere dañar, sale fuego de la boca de ellos, y devora á sus enemigos: y si alguno les quisiere hacer daño, es necesario que Él sea así muerto. 6 Estos tienen potestad de cerrar el cielo, que no llueva en los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quisieren. 7 Y cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará. 8 Y sus cuerpos serán echados en las plazas de la grande ciudad, que espiritualmente es llamada Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fué crucificado. 9 Y los de los linajes, y de los pueblos, y de las lenguas, y de los Gentiles verán los cuerpos de ellos por tres días y medio, y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en sepulcros. 10 Y los moradores de la tierra se gozarán sobre ellos, y se alegrarán, y se enviarán dones los unos á los otros; porque estos dos profetas han atormentado á los que moran sobre la tierra. 11 Y después de tres días y medio el espíritu de vida enviado de Dios, entró en ellos, y se alzaron sobre sus pies, y vino gran temor sobre los que los vieron. 12 Y oyeron una grande voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron. 13 Y en aquella hora fué hecho gran temblor de tierra, y la décima parte de la ciudad cayó, y fueron muertos en el temblor de tierra en número de siete mil hombres: y los demás fueron espantados, y dieron gloria al Dios del cielo." (Apocalipsis, 11: 1-13).
"1260", equivale a tres años y medio, de 360 días cada año; o la "mitad" de siete (7) años, cifra que Kabalísticamente tiene el mismo valor que "setenta" (70). Y "tres días y medio", es la "mitad" de una semana...
En lenguaje esotérico, quiere decir, que es durante todo el tiempo en el cual los Dos Testigos del Apocalipsis (los Profetas Elías y Moisés "redivivos"), estén profetizando, y hayan pasado por la "Muerte" y la "Resurrección" esotéricas, entonces se habrá completado "el final de los tiempos"... "Final de los tiempos" que se están acabando ahora con los "cuarenta años" de "la última generación" que comenzó a partir del mes de "Elul" del año 2000...
EL SIGNIFICADO OCULTO O ESOTÉRICO DEL AÑO SABÁTICO Y DEL JUBILEO A LA LUZ DE LAS ENSEÑANZAS DEL ZOHAR
Los cómputos del Año Sabático cada siete años y del Jubileo cada quincuagésimo Año, exotéricamente cumplen la misión de mantener y perpetuar esta tradición en las celebraciones entre el Pueblo a través de los tiempos. Sin embargo, su verdadero valor es el significado Oculto o Esotérico que hay en estas celebraciones cuyo mensaje va dirigido a los Iniciados.
El Jubileo acontece "al final de siete períodos de siete años"; es decir, después de cuarenta y nueve años, cada cincuenta años se cumple un Año Jubilar o de Jubileo. Son, por lo tanto "siete ciclos Sabáticos totalizando 49 años, seguidos por un año adicional de reposo -el Jubileo-...", que es el quincuagésimo año.
El número cincuenta, esotéricamente, significa "Libertad", que en la Kabbaláh se refiere a Bináh, el Tercer Logos, el Espíritu Santo. Este es el significado Oculto de las palabras
"y tú proclamarás libertad a través de la tierra y de todos sus habitantes, que se refiere a Binah".
Esotéricamente, cada Año Sabático (que se cumple cada siete años), la última letra Hei (H) o la "H" Inferior, del Santo Tetragrammatón YHVH, va ascendiendo. Y en el Séptimo Año Sabático, es decir, al cumplirse los 49 años, asciende rectificada al nivel Superior.
"Este año [de Jubileo] experimenta todo lo que ocurre en el año sabático, más un ascenso adicional: Hay un ascenso dentro de Atziluth mismo. Zeir Anpín asciende al nivel de Binah, que es significado por la Hei [H] superior del Nombre HaVaYaH." (Isaac Luria),
"Hay por lo tanto tres grados de ascenso: 1, el año sabático, en el cual el ascenso ocurre solamente hasta el Maljut de Atziluth; 2, el año de Jubileo, en el cual el ascenso ocurre hasta el nivel de Binah de Atziluth; y 3, el Shabbath, en el cual todos los niveles ascienden." (Isaac Luria).
El "Año Sabático" se corresponde con la Letra "H" (Hei) Inferior del Santo Tetragramma.
El "Año de Jubileo" se corresponde con la Letra "H" (Hei) Superior del Santo Tetragramma.
Y "El Shabbath" es cuando todo asciende al Padre, integrado todo en una Unidad.
Los siguientes textos del Zohar que hemos elegido, y los transcribimos sin mayores comentarios, por ahora, y cuya comprensión dejamos a la intuición del lector, nos enseñan esotéricamente, sobre el significado oculto en las celebraciones del "Año Shabático" y del "Año de Jubileo":
"Rabbí Simeón dijo luego: Es por eso que, como lo aprendimos, el Sábado es un espejo del mundo futuro. Por la misma razón, también, el año Sabático y el Jubileo son cada uno espejo para el otro. El alma adicional desciende de la fuerza mística implicada en la palabra zajor ("recuerda") sobre el tabernáculo de paz, siendo tomado del mundo futuro." [El Mundo Futuro es "Bináh"]
"El tabernáculo se la da al pueblo santo, que se alegra con ella y por ella es capaz de olvidar todas sus cuestiones mundanales y todas sus turbaciones y aflicciones, realizando así las palabras del profeta: "En el día en que el Señor te dará descanso de tu aflicción, y de tu turbación, y del servicio duro..." (Isaías XIV, 3). Por eso en la noche del Viernes [en la Víspera del Shabbath] todo hombre ha de tener una comida completa, para mostrar que este tabernáculo de paz fue tomado por una unión de todos los principios, con la condición de que deje para sí para el día siguiente una vianda, o, según otros, y es más correcto, para dos viandas..." [En la Víspera del Shabbath, después de la medianoche, cada matrimonio, es decir, cada hombre o esposo con su mujer o esposa, deben de practicar el Arcano, "el Arca del Pacto", la Magia Sexual o Tantrismo Blanco, para que en los procesos Iniciáticos Esotéricos de las Tres Montañas, realicen el "Año Shabático" y el "Año de Jubileo". Ver nuestro trabajo titulado "Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia".]
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"... 'El Señor dijo a mi amo': Es decir, el grado superior dijo al inferior: 'Siéntate a mi mano derecha', para que el Oeste se uniera con el Sur y la Izquierda con la Derecha, de modo de quebrar el poder de los Paganos. O, también, 'El Señor' es el Jacob celestial y 'a mi amo' es "el arca del pacto, el Señor de toda la tierra" (Josué III, 11). Según otra explicación, 'el Señor' se refiere al Jubileo y 'mi amo' al año Sabático. En Éxodo XXI, 5 se dice: 'Yo amo a mi Señor' Las palabras: 'Siéntate a mi mano derecha' son apropiadas, porque la Derecha está ubicada en el Jubileo, y el Año Sabático anhela unirse con la Derecha. Cuando primero llegó a ser, el Año Sabático no estaba seguramente ligado al poder supremo ni por la Derecha ni por la Izquierda. Así, cuando trató de asegurarse, el poder supremo extendió su brazo derecho para encontrarlo y crear este mundo. Porque del lado de la Izquierda no tiene base segura hasta el momento del séptimo milenio cuando a la larga será unida a través de la Derecha. Entonces el Año Sabático, entre la Derecha y la Izquierda, estará seguramente basado, habrá un cielo nuevo y una nueva tierra, y nunca partirá de allí."
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"... Jacob no quería que la gente dijera que él deseaba lujuriosamente la belleza de Rajel. También sabía que la sabiduría de la luna requiere siete años; y todos los siete años superiores revoloteaban sobre Jacob antes de que se casara con Rajel, de modo que su asociación con ella pudiese cumplir su verdadero propósito. Pues Jacob, antes de su casamiento, se apropió de todos esos años, de modo que cuando al fin vino a ella pudiese ser como el cielo a la tierra. De ahí que se dice: Y le parecieron sólo unos pocos días. El sentido interno de la palabra ájadim (pocos), es que todos los siete años le parecieron esos años superiores que están unidos juntos como para formar un todo complejo y una unidad inseparable. El versículo continúa: Por el amor que tenía por ella, y es decir, su deseo de reproducir la pauta superior. Rabbí Abba dijo: Jacob seguramente sirvió siete años para unirse al Año Sabático. Rabbí Eleazar dijo: Observad que el Año del Jubileo, toda vez que se lo menciona, simboliza lo no develado para la mente humana, mientras que el Año Sabático simboliza lo develado. Así, cuando Jacob hubo servido los primeros siete años, salió una voz y dijo: Oh Jacob, está escrito: "De un mundo al otro mundo" (Salmos CVI, 48). Un mundo es el mundo superior, que está velado, la categoría del Año del Jubileo. De ahí que estuvieron escondidos de Jacob, que así equivocadamente pensó que sus propios siete años eran del septenio sabático. Su interioridad estaba escondida de él para que hiciera un comienzo desde el mundo más alto, desde el ciclo del Jubileo que es no develado. Y después de que hubieran pasado los años simbólicos del ciclo del Jubileo, que es no develado, sirvió los años del septenio sabático que son develados. Así fue coronado con los dos mundos y sostenido por ambos..."
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"Y el Señor vio que Leah era odiada. Rabbí Eleazar dijo: 'Que corrige el cimiento de la casa, una madre gozosa de hijos. Aleluya'. (Salmos C XIII, 9). 'El cimiento de la casa' es una referencia a Rajel, mientras que 'una madre gozosa de hijos' se refiere a Leah. Según otra explicación, 'el cimiento de la casa' es una alusión al año sabático, que constituye la base de este mundo, y 'una madre ganosa de hijos' significa el Año del Jubileo, del cual dependen el gozo y la alegría de todos los mundos. Y este versículo los comprende a todos en un santo simbolismo, y de ahí en conclusión la palabra 'Aleluya'. Ahora podemos comprender por qué se dice aquí que 'Leah era odiada'. Esto parece extraño en vista del hecho de que los hijos de una mujer odiada son de tipo bajo, mientras los hijos de Leah eran de tipo alto. Pero la verdad es que el Jubileo es un mundo velado, del cual nada está manifiesto a la inteligencia humana; de ahí que Jacob lo ignorara totalmente. A su vez, el mundo inferior es inteligible y es el punto de partida para los grados ascendentes. Exactamente como la Sabiduría Superior es un punto de partida del todo, así es también el mundo inferior una manifestación de Sabiduría y un punto de partida del todo. Por eso este mundo se llama "Tus (Ata), simbólico del año sabático y es inteligible, mientras que el mundo superior, simbólico del Jubileo se llama El (Hu, que significa él o ello), pues está totalmente velado para la comprensión humana. [...] Pero Jacob no tuvo intención de ligarse a lo no develado, sino solamente a lo develado, en armonía con el sentido recóndito del versículo 'y él adherirá a su mujer' (Génesis II, 25)..."
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"... Así como el Schabat es descanso para todos, así el año sabático es descanso para todo, para el espíritu y el cuerpo. Observad que la Hei denota descanso para lo alto y lo bajo; la Hei superior para lo superior y la inferior para lo inferior. La Hei más elevada es siete veces siete años, la Hei inferior es solamente siete años; el uno es un año sabático, el otro, un Jubileo; y cuando se los escudriña detenidamente, se encuentra que ambos son uno."
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"Rabbí Judá dijo: Cincuenta días transcurrieron entre el Éxodo y el otorgamiento de la Ley. ¿Por qué fue eso? Para que el número de días correspondiera al número de años del Jubileo, como está escrito: 'Y dejaréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertad...' (Levítico XXV, 10). Rabbí Simeón observó que fue el Jubileo quien condujo a Israel de Egipto; es decir, que la liberación divina emanó del lado del Jubileo y del mismo lado fue el juicio aplicado a los egipcios. Por esta razón la liberación de Egipto se menciona en el Pentateuco cincuenta veces en expresiones como 'Yo te he sacado del país de Egipto, Yo te he sacado con mano fuerte...'. Rabbí Simeón dijo, además: Cuando los israelitas recibieron la Toráh el Jubileo coronaba al Santo, Bendito Sea, corno un rey es coronado en medio de su ejército, como está dicho, 'Avanzad, vosotras, hijas de Sion, y mirad al Rey Salomón con la corona con la cual su madre lo coronó en el día de sus esponsales' (Cantar de los Cantares III, 11). ¿Quién es Su 'Madre'? El Jubileo. Y el Jubileo se coronó con gozo perfecto, como está escrito: 'La madre gozosa de hijos'. (Salmos CXIII, 9). Rabbí Judá dijo: Acerca de esto está escrito: 'Tu padre y tu madre estarán alegres, y la que te concibió se regocijará'. (Proverbios XXIII, 25).
"¡Que todos los Seres sean Felices!"
"¡Que todos los Seres sean Dichosos!"
"¡Que todos los Seres sean en Paz!"
Este trabajo lo he terminado de escribir
en el Día del Shabbath del
17 de Diciembre del Año 2011.
De todo Corazón y con Inmenso Amor
para bien de toda
la Pobre Humanidad Doliente
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del
V.M.THOTH-MOISÉS