Daniel  

NO COMERÁS CARNE
JUNTO CON LECHE

Por Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del

V.M. THOTH-MOISÉS

 

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No Comerás Carne
Junto Con Leche

En el Zohar ("El Libro de los Esplendores"), el Gran Rabino Iluminado Simeón ben Yojai, dice:

"… a la santa simiente le está prohibido comer carne junto con leche, a fin de que no sea otorgado un lugar en la santidad a alguien que no pertenezca a ese lugar. Porque la cosa depende de esta acción: El acto de abajo afecta a la actividad de arriba. Bienaventurados los israelitas [los verdaderos Israelitas de corazón, el Pueblo de Israel de la parte Espiritual, "el resto", "el remanente" de "los Pueblos", de "las Gentes",  reunidas alrededor de Shilóh, Salomón o Moisés (Génesis 49: 10); (Deuteronomio 18: 18-19)], por encima de todas las naciones paganas [o gentiles, es decir, las gentes que, por falta de verdadera castidad, no conocen a Dios] porque acerca de ellos [de los verdaderos Israelitas] dice su Señor:"

"Vosotros sois los hijos del Señor vuestro Dios"; "Tú eres un pueblo santo al Señor tu Dios, [quienes no fornican y son verdaderamente Castos en pensamientos, sentimientos y acciones] y el Señor te ha elegido para que seas un pueblo peculiar para Él por encima de todas las naciones de sobre la tierra" (Deuteronomio XIV, I, 2).

"En los misterios del libro del Rey Salomón se asienta que quien come un compuesto de carne y leche o bebe leche a poco de haber comido carne, aparecerá por un término de cuarenta días ante la vista de los ángeles acusadores en el aspecto de chivo degollado, con miríadas de poderes impuros rodeándolo, y hace que juicios no santos sean despertados en el mundo. Y si durante esos cuarenta días ha engendrado un hijo, éste absorberá su alma y el aliento de su espíritu desde el "otro lado". Está dicho: "Os santificaréis [moriréis a los yoes o defectos psicológicos] y seréis santos [seréis Fieles y Castos y no os contaminaréis con comidas o bebidas impuras]" (Levítico XI, 44), lo que significa que quien procura ser santo [practicando Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia y sin consumir comidas  o mezclas de comidas abominables] es ayudado desde arriba; y por el contrario, quien se contamina es arrastrado a la contaminación por los poderes no santos, como está escrito en el versículo precedente (Levítico XI, 43); "no os hagáis inmundos... de modo que seáis contaminados". Es ésta una impureza extremadamente gruesa [consumir carne junto con leche] y que no puede ser eliminada por medio de la purificación, como es posible con otras contaminaciones. Además, una persona así,... [que come carne junto con leche] anda en constante temor de animales salvajes, porque la imagen humana ha desaparecido de sus aspectos interno y externo." [El día en que se consuma carne, no consumir leche ni derivados de la leche; y el día en que se consuma leche o derivados de la leche, no consumir ningún tipo de carne ni derivados de la carne. No está por demás recordar que la carne de cerdo y cualquiera de los derivados del cerdo, es comida inmunda, abominable y está prohibida totalmente a todo aspirante a ser un verdadero Israelita de la parte espiritual. Carne con su sangre, o la sangre de la carne, también está prohibido comer, porque la sangre está ligada al karma del animal...].

"R. Yese acostumbraba un tiempo permitir el comer gallina con queso o con leche. Pero R. Simeón le dijo: No debes permitir esto, pues con ello cabe que se abra la puerta para malos poderes. ¿No se le dice a un sectario: "Apártate, apártate, sal y no te acerques al viñedo"? Yo te digo que no debes hacer esto. Si permites tales mezclas prohibidas de alimentos es como si dieras vino a un Sectario. Está escrito: "No comerás ninguna abominación" (Deuteronomio XIV, 3), donde la palabra "ninguna" incluye toda especie o clase de alimento prohibido. Hay una tradición según la cual Daniel, Ananías, Mijael y Azarías fueron liberados de sus procesos solamente porque no se habían contaminado con comida prohibida. R. Judá dijo: Está escrito: "pero Daniel se propuso no contaminarse con los manjares del rey" (Daniel I, 8), y hay una tradición según la cual el malvado Nabucodonosor acostumbraba, fuera de otros platos extraños a los que tenía inclinación, comer carne con leche y queso con vianda. Porque Daniel se abstenía de participar en tal alimento, y cuando fue arrojado en la cueva de los leones alcanzó plenamente a la imagen del Señor, no cambiándose su perfeccionada forma humana en ninguna otra, de modo que los leones se sintieron despavoridos: y no le hicieron daño. Por otra parte, cuando el malvado Nabucodonosor fue privado de su reino y residió con las bestias del campo, su cara humana le fue retirada y desde ese momento no portaba la impresión de un hombre, de modo que todas las bestias del campo lo consideraban como una de ellas, y lo habrían devorado prontamente si no hubiera sido que desde el cielo se decretó que se convirtiera en objeto de burla para todos los hombres, exactamente como en su tiempo él había "hecho mofa de reyes" (Habacuc I, 10-11: 'Y escarnecerá de los reyes, y de los príncipes hará burla: reiráse de toda fortaleza, y amontonará polvo, y la tomará. Luego mudará espíritu, y pasará adelante, y ofenderá atribuyendo esta su potencia á su dios.')."

"Respecto de Daniel y sus compañeros está escrito que "al cabo de los diez días sus semblantes parecían mejores y más nutridos de carne que los de los jóvenes que comían de los manjares del rey" (Daniel I, 5). Esto fue porque no fue apartada de ellos la imagen de su Señor, mientras sí lo fue de los otros. ¿Cuál fue la causa de ello? El hecho de que no se ensuciaron con la abominación del alimento prohibido. Bienaventurados son los israelitas [el Israel Esotérico] que están llamados a ser un "pueblo santo". (El Zohar, Volumen III,  Sección "Mishpatim").

Este "Pueblo Santo" estará formado por Hombres y por Mujeres que por estar practicando Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia, y que por no contaminarse "con la abominación del alimento prohibido", lleguen a la Cristificación y Liberación total, habiendo encarnado antes, en su alma, en su corazón al Israel o Moisés-Tiphéreth íntimo, interior, individual, particular, en cada Ser, una vez que hayan escogido El Camino Directo, la Vía Directa, el Camino Esotérico angosto, estrecho y difícil que nos conduce a la Luz.

 

Domingo, 13 de Junio del año 2010:

Estando fuera de mi cuerpo físico, en mi cuerpo astral, en el "solar" o patio arborizado de la casa en donde ahora moramos, y acompañado de una Señora joven, muy distinguida y de semblanza muy noble, apareció en mi mano derecha una varita dorada, y de la cual salían a ambos lados, hermosas ramas con hojas verdes y con bellas y delicadas flores.

Luego, aparecieron rodeándonos un grupo de Leones... La Señora me dijo, sonriendo, que:

- "Nuestros Leones son más grandes y más fuertes que todos los demás leones, inclusive más grandes y más fuertes que los Leones que están allá...", al tiempo que con su mano derecha señalaba lejos en la distancia hacia el noroeste...

Como está escrito en El Zohar de Rabbí Simeón ben Yojai y de su Hijo Eleazar:

"Todos los leones son fuertes, pero éstos por encima de todos..."  (El Zohar, Volumen V, Sección "Balak").

Porque nadie los supera en Amor, Sabiduría, Fuerza, Valor y Dedicación en el Estudio y en la Práctica de la Sagrada Toráh y en mantener siempre intacto el Pacto de la Nueva Alianza...

Efectivamente, "Nuestros Leones" eran muy grandes, jóvenes y fuertes, y entre todos ellos, sobresalía uno por su belleza y superioridad: ¡era un León dorado con abundante melena, más joven, más fuerte, y de mayor tamaño que los otros Leones que lo acompañaban, y sobre los cuales se imponía. Asimismo está escrito en el Zohar del Gran Rabino Iluminado Simeón ben Yojai:

"Es diferente de todos los otros de su especie. De él está escrito: "El león ha rugido, ¿quién no temerá?" (Amós III, 8). (El Zohar, Volumen III, Sección "Shemoth").

Los Leones iban y venían, rugiendo, siempre rodeándonos, protegiéndonos, mirando muy atentamente por todas partes, sobre todo por encima de los muros del "solar" y los muros que rodean la casa...

Luego me dirigí a los aposentos de mi "ermita", y los Leones rodeándome siempre, y yendo y viniendo de un lado a otro, vigilando por todas partes, me acompañaron...

Entré a mi "ermita" y los Leones entraron conmigo, estando a mi lado el hermoso León Dorado...

No estaban agresivos  contra nosotros, y tampoco sentíamos miedo.

Vi que en nuestro dormitorio estaba nuestra hermana Loba "Sky", descansando tranquilamente, no obstante los Leones moverse, yendo y viniendo a su alrededor...

Los Leones, y muy especialmente el gran León Dorado, estaban con mucho rigor, mirando muy atentos por todas partes, entrando y saliendo de nuestra "ermita", y yendo y viniendo por todos los lugares de nuestra casa, de los jardines, y del "solar", dispuestos a saltarle encima a lo que apareciera...

"Desdichado aquel que está a mano cuando el león potente busca juntarse con su pareja, y más aún cuando efectivamente se juntan. De ese tiempo está escrito "El león ruge, quién no temerá ... ". (Amós III, 8). De ese tiempo también está escrito "Y el Señor Dios hará tomar tu cautiverio..."; (Deuteronomio XXX, 3), la Comunidad de Israel retornará del exilio y el Tzadik [el Justo] volverá a ocupar su lugar." (El Zohar, Volumen V, Sección "Vaetjanán").

"... Por "un lugar" entendemos Israel, cuyas almas están ligadas al lugar del cual está escrito: "Bendita es la gloria del Señor desde su lugar". "La gloria del Señor" es la Schejiná inferior; "su lugar" es la Schejiná superior;..."   (El Zohar, Volumen I, Sección "Bereschit").

¡Eran tales las ganas que tenían de actuar ya con todo su rigor, fuerza y poder Leonino, que hasta entre ellos mismos practicaban combates, y a veces con tanta fiereza, que se tuvo que intervenir, yendo rápidamente entre el medio de dos de ellos que combatían terriblemente y con fuertes rugidos, para separarlos!...

El grupo de Leones, principalmente el Real y Hermoso León Dorado, aunque iba y venía rápidamente mirando por todas partes, siempre volvía a estar a mi lado, acompañándonos, protegiéndonos...

Dentro de nuestra "ermita" el Gran León Dorado, imponiéndose sobre los otros Leones, los apaciguó, pasando cada uno a mi lado con su cabeza y orejas agachadas, y de mi parte caminaba serenamente en medio de los Leones, que iban y venían y pasaban a mi alrededor con sus fauces cerradas... por mi Madre Divina Kundalini, la Sagrada Shejináh, el Ángel de la faz del Señor.

Instantes antes de esta vivencia en mi cuerpo astral, estuve acompañado de mi Amada Esposa, terminando de hacer limpieza en toda la casa...

Ver un León, o varios Leones, fuera del cuerpo físico, en otras dimensiones -como en la dimensión astral, por ejemplo- su interpretación es que se trata del León o de los Leones de La Ley de Dios...

Nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú nos explicaba que en el astral, ningún mago negro puede asumir la forma ni de un León, ni de un Cordero, ni de una Paloma. Nos decía el Maestro que un León en el astral, es siempre la Ley; un Cordero, es siempre el Cristo; una Paloma, es siempre el Espíritu Santo.

Se trata, por lo tanto, en esta experiencia o vivencia astral, de los Leones de la Ley de Dios; y el hermoso León Dorado es el Gran León de la Ley, el Divino Jerarca de la Ley de Dios, ANUBIS, mi Real Ser, que nos está acompañando en todo momento, con otros Leones de la Ley; es decir, con otros Jueces del Tribunal del Karma...

La Señora, es mi Madre Divina Kundalini, que también me está acompañando siempre.

La varita dorada, con sus bellas ramas verdes a ambos lados, y con hermosas flores, es "El Árbol de la Vida".

"Se nos ha dicho -y eso es verdad-, que la Conciencia despierta es como el "LEÓN DEL BUDDHA": ¡Ruge! ... pero los Bodhisattvas, los discípulos que están en el Real Camino, se acercan y escuchan... Ciertamente, la Conciencia despierta es grandiosa, sublime, inefable, y nos confiere múltiples Poderes..." (Plática del V.M. Samael Aun Weor de enseñanzas sobre "Cómo cambiar nuestra vida".)

"R. Judá comenzó su discurso con el texto: ¿Rugirá un león en la selva cuando no tiene presa? ¿Un cachorro de león hará oír su voz desde su guarida, si no ha capturado nada?  (Amós III, 4). Dijo: Aprovecha bien a un hombre el ser asiduo en el culto del Santo, Bendito Sea, porque entonces su temor y terror están sobre toda creatura. Porque cuando Dios creó el mundo, hizo a cada creatura a su propia semejanza. Y, finalmente, El creó al hombre en la imagen superior y le dio dominio sobre todo mediante esta imagen. Porque mientras un hombre vive, las otras creaturas lo miran y, al percibir la imagen superior, se estremecen y tiemblan ante él, como leemos: "Y el miedo de ti y el pavor de ti será sobre toda bestia de la Tierra y sobre toda ave del aire..." (Génesis IX, 2). Pero esto solamente es así cuando saben de tal imagen y alma en él (aunque R. Eleazar dijo que la imagen de los justos no cambia aun cuando el alma —neshamá— no está más en ellos). Pero cuando un hombre no sigue por los caminos de la Toráh esa imagen divina se altera y las bestias del campo y los pájaros del cielo adquieren poder sobre él. Y es así porque la imagen divina en él, la forma que hace de él un hombre, está cambiada. Observad cómo Dios modificó el orden de la naturaleza con el fin de ejecutar Su propósito. Porque la forma de Daniel no cambió aun cuando fue arrojado en la cueva de los leones, y entonces fue salvado. R. Jizquiá dijo: Si es así, ¿por qué está dicho "Mi Dios envió su ángel y ha cerrado las bocas de los leones y ellos no me dañaron?" (Daniel VI, 23). R. Judá, respondiendo, dijo: La imagen divina del hombre justo es el mismo ángel que cierra las bocas de las bestias y las encadena de modo que no le causen daño. De ahí las palabras de Daniel: "Mi Dios mandó su ángel", es decir, el que lleva la impronta de todas las imágenes del mundo y firmemente fijó mi imagen en mí, cerrando a la vez las bocas de los leones y privándolos de poder sobre mí. De ahí que el hombre ha de mirar atento a sus caminos y sendas, para no pecar ante su Amo y para preservar la imagen de Adán. Ezequiel cuidó su boca de alimento prohibido, como está escrito: "Ni tampoco entró en mi boca carne aborrecible", (Ezequiel IV, 14) y por eso fue dignificado con el título de "hijo de Adán". De Daniel también está escrito: "pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con el alimento del rey, ni con el vino que él bebía" (Daniel I, 8), en virtud de lo cual conservó la imagen de Adán. Porque todos los seres del mundo temen la imagen de Adán, el cual es gobernante y rey sobre todo. R. Yose dijo: Por esta razón corresponde que el hombre esté en guardia contra el pecado y que no se aparte ni a la derecha ni a la izquierda. Y por más cuidadoso que sea, ha de examinarse diariamente en busca de algún pecado. Cuando un hombre se levanta por la mañana se le unen dos testigos y lo siguen todo el día. Cuando abre sus ojos, ellos le dicen: "Que tus ojos miren derecho, y que tus párpados miren rectamente delante tuyo". (Proverbios IV, 25). Cuando se levanta y se prepara para caminar, ellos le dicen: "allana las sendas de tus pies...» (Proverbios IV, 26). Por eso, el hombre ha de estar en guardia contra sus pecados todo el día y cada día [en auto-observación psicológica en pensamientos, sentimientos y acciones de instante en instante, de momento en momento], y cuando viene la noche corresponde que mire atrás y examine todas las acciones que hizo en el día, de modo que pueda arrepentirse. Así, David dijo: "Y mi pecado siempre está delante de mí",  (Salmos LI, 5) como una exhortación al arrepentimiento. Y bien, cuando los hijos de Israel estaban en Tierra Santa el pecado nunca se les adhería, porque las ofrendas que ofrecían hacían la expiación por ellos. Pero ahora que están exiliados del País y las ofrendas han cesado, quienes hacen la expiación por ellos son la Toráh y las buenas acciones. R. Isaac observó: Así, todo aquel que se dedica al estudio [y a la práctica] de la Toráh y a realizar buenas acciones capacita a la Comunidad de Israel [a los verdaderos Israelitas de corazón] para levantar su cabeza en medio del exilio. Feliz es la parte de los que estudian diligentemente la Torá día y noche [y la llevan a la práctica en cada pensamiento, sentimiento y acción]."  (El Zohar, Volumen II, Sección "Vayeschev").

"He aquí que el pueblo como león se levantará. ¿Qué pueblo es fuerte como Israel? [Los verdaderos Israelitas de corazón] Cuando el día asoma, el israelita se levanta como un león descansado para el servicio de su Amo con cantos y alabanzas, y luego se ocupa con la Toráh todo el día. Y antes de acostarse de noche santifica el Nombre supremo y declara su reinado arriba y abajo. ¡Cuántos oficiales de juicio están atados de manos y pies ante ellos cuando abren sus bocas en sus camas con "Oye, oh Israel" y buscan compasión del Rey Santo con muchos versículos apropiados de la Escritura! R. Abba dijo: Este pueblo un día se levantará contra todos los pueblos paganos [cada verdadero Israelita dentro de sí mismo, en su interior contra la legión de los defectos psicológicos] como un león potente y se lanzará sobre ellos. Es la manera del león yacer con su presa, pero este pueblo no se acostará hasta que haya comido de la presa. O, también, podemos explicar, "se levantó como una leona" para ofrendar holocaustos y sacrificios ante su rey en el altar. "No se acostará"; estos son los sacrificios de la noche [en la práctica del Arcano], como los holocaustos. Y bebe la sangre del matador: Porque Dios libra guerra contra sus enemigos. [Los enemigos interiores, la legión de yoes o defectos psicológicos que cargamos en nuestro interior] R. Eleazar dijo: ¿Cuál es el significado, de "él no se acostará"? Significa que cuando un hombre sigue los preceptos de su Amo [de su Dios interior, divinal, particular, su Real Ser] nunca se acuesta en su cama de noche antes de haber matado a mil ciento veinticinco de esa mala especie que residen con él." (El Zohar, Volumen V, Sección "Balak").

Estos "mil ciento veinticinco de esa mala especie que residen con él...", son una cifra simbólica, kabalística, que hace referencia, a la muerte de la legión "de esa mala especie", es decir, a los yoes o defectos psicológicos que cargamos en nuestro interior (ira, codicia, lujuria, envidia, pereza, orgullo, gula, etc.,) por medio de la auto-observación psicológica de instante en instante en pensamientos, sentimientos y acciones; y de la inmediata súplica a nuestra Madre Divina Kundalini para que, uno a uno los mate, a cada momento en que los vamos descubriendo.

En el "Libro de las Figuras Jeroglíficas" de Nicolás Flamel, se encuentran las Trece Figuras Alquimistas de "Abraham el Judío"... Sobre la figura "13", nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor nos da las siguientes enseñanzas:

"13- Un hombre sujetando un león por la pata (el león es el fuego) Al llegar a dominar el fuego totalmente, la resurrección se realiza porque la Gran Obra se ha consumado. En estos trece símbolos de Abraham el Judío se halla toda la ciencia que nos lleva hasta la Resurrección de los muertos. Nicolás Flamel reprodujo estas trece figuras en el frontispicio de uno de los portones del cementerio de los Inocentes en París."

Jueves, 17 de Junio del Año 2010.

De todo Corazón
para toda la Pobre Humanidad Doliente
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del
V.M. THOTH-MOISÉS.

Índex - Guía Práctica del Estudiante Gnóstico -
El Rescate en las Astronaves Extraterrestres